Interior del país
Panorama político cordobés

Córdoba: no ver ni escuchar, no significa que no sucederá

El Gobierno cordobés ignora los reclamos sanitarios mientras se aglomera la gente en los centros turísticos. (Dibujo: NOVA)

Por Ana Nemer Pelliza, de la redacción de NOVA

En un tiempo en que la información es constante, mirar lo que está pasando en otros países nos anticipan lo que nos podría pasar a nosotros en un futuro cercano. La segunda y tercera mutación del virus con nuevas cepas está generando contagios masivos, cierre de fronteras y nuevos grupos de población afectados como los niños lo cual preocupa y mucho.

En nuestro país la ciudadanía vivió 300 días en cuarentena resintiéndose la economía y las fuentes de trabajo dejando a muchos sin el sustento para sobrevivir. A las malas decisiones se suma otro factor, la vacunación parcial de un mínimo sector pero por demás necesario, generando en la gente la sensación equivocada de que el virus está controlado.

También el ejemplo del presidente y de muchos funcionarios que participan en reuniones multitudinarias como el velatorio de Diego Maradona en la Casa Rosada, en la cual se amontonaron un millón de personas, pero además, fue anticipado y publicitado por el mismo gobierno difundiéndose el descontrol.

Esto se contrapone a las restricciones impuestas a los ciudadanos de a pie, los cuales no pueden despedir a sus familiares y amigos, generando indignación y malestar por un lado y por el otro un pésimo ejemplo ya que la ley debe ser pareja para todos. Más aun lo produjo el hacinamiento y las manifestaciones multitudinarias en todo el país al debatirse la ley del aborto en un momento clave para tratar de evitar que la gente salga y genere más contagios.

Decisiones erróneas se sumaron en diferentes provincias y la nuestra no es la excepción, la falta de personal y equipos médico calificados en el área sanitaria, la desvinculación del personal por cuestiones políticas y el hacinamiento en los balnearios lo anticipa.

Es notoria la falta de control y prevención de las medidas básicas de seguridad como el uso del barbijo y el hacinamiento de los lugares turísticos en la provincia de Córdoba; basta ver las fotos en las redes sociales o caminar por las plazas y centros de las distintas ciudades de las provincia para verificarlo.

A esto se suma el problema del área de Salud, la desidia del Gobierno cordobés ante los reclamos de los trabajadores sanitarios y la represalia por realizarlo no renovándoles los contratos por considerarlos “personas conflictivas” al reclamar mejoras salariales y mejor condiciones laborales.

Aunque la creación de pabellones para contener el contagio masivo sigue avanzando en la provincia, el personal sanitario es cada vez más escaso tornándose insuficiente cuando la situación nos sobrepase. ¿De qué sirven nuevos pabellones sin personal que atienda a los enfermos?

La relajación social conlleva un problema a corto plazo, sumado las condiciones lamentables del personal de salud, con salarios miserables con guardias eternas, cansancio y desvalorización con el plus que si reclaman genera una represalias por parte del gobierno. Hoy médicos y el personal sanitario de Córdoba ven como sus compañeros y amigos se contagian y muere por esta terrible enfermedad, observan la relajación social y las aglomeraciones de gente que producirán contagios masivos y gran requerimiento de sus servicios y al mismo tiempo un destrato del gobierno por reclamar lo que por derecho les corresponde.

Taparse los ojos ante los problemas mencionados generará lo que tanto tememos y que podría evitarse si se valorara económica, contractual y laboralmente al personal de salud por un lado y por otro sancionar a los funcionarios públicos y políticos que dan pésimo ejemplo a la sociedad.

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