La columnista invitada
Puntos de vista

Las voces que quieren silenciar: los no vacunados

Valeria Calvelo es trabajadoram de medios de comunicación.

Por Valeria Calvelo (*), especial para NOVA

La pandemia que surgió en el 2020 con el covid-19, como todos conocemos, vino a cambiar el mundo tal y como lo conocemos, y muchas nuevas costumbres vinieron para quedarse, barbijos, alcohol en gel, sanitización de alimentos y distancia social entre otros.

Para algunos fue un flagelo que no solo ponía de rodillas la salud mundial sino la economía, pero para otros fue una oportunidad como el boom de las redes, marketing digital, clases educativas por zoom y el teletrabajo.

Durante la pandemia muchas eran las informaciones que se contradecían por ejemplo, cómo eran los posibles contagios, qué medicamentos servían, batallas mediáticas en la TV de medidas a favor y en contra de diferentes posturas.

Mas tarde surgieron las tan “ansiadas vacunas” las primeras surgieron en 6 meses con lo cual otras vacunas tardan básicamente 3 años en adelante. (Es de público conocimiento que es aprobación de emergencia, la aprobación definitiva ninguna vacuna la tiene)

Muchos tomaron Las vacunas como la salvación, siendo que estas no evitan que un individuo se contagie, ni tampoco que contagie a los demás, algunos médicos indican que atenúan los síntomas, pero muchas personas aun con las vacunas, con dos dosis han terminado en decesos.

Nadie habla de las contraindicaciones de las mismas, ya que todas poseen un sello de confidencialidad lo que no permite saber con certeza qué contiene el compuesto experimental, ni tampoco informan sobre los efectos adversos que tienen todos los medicamentos.

Mucha gente optó por vacunarse, pero mucha otra no decidió hacerlo por diversos motivos y muchos artículos de la constitución resguardan a los pacientes a no dar información sobre su salud como por ejemplo “Nadie está obligado a informar porque la salud y los tratamientos médicos pertenecen al fuero íntimo de la vida privada” (Ley 2652, derecho del paciente 25326 habeas data y dis 6677/10 de ANMAT garantiza confidencialidad, si lo exige un particular está cometiendo un delito de coacción).

ART 75 inciso 5to de la Constitución Nacional prohíbe las experimentaciones médicas en seres humanos, excepto que se preste a ese fin un voluntario debidamente informado del estudio que se llevará a cabo y los riesgos que ello implica.

Tal es así que si entramos en profundidad en el tema de efectos colaterales nadie los sabe e informa, pero hay numerosas denuncias en el VAERS de Estados Unidos sobre tales efectos hasta muertes tema que no es visibilizado por los medios, es lógico si un Ibuprofeno tiene contraindicaciones, una vacuna también los tendría

Todas prácticas médicas deben tener consentimiento del paciente, muchas son las personas que no acceden a la vacunación por todos estos motivos que anteriormente mencionamos pero tal es así que intentan coaxionar contra dichas personas, tanto en niveles laborales, colegios etc. y eso es delito penado por la ley.

En la comunidad europea querían poner un pasaporte sanitario como en Latinoamérica por ese motivo y al momento quedó, gracias a dios, trunco ya que es anticonstitucional.

¿Cuál será la operatoria real sobre las vacunas covid-19 o el propósito?, ¿Nadie pregunta si tenemos la vacuna de la hepatitis para viajar, no es cierto?

Tampoco se habla por los efectos adversos de los niños, son muchos los casos denunciados en niños con miocarditis y muertes por este motivo, es un tema ético que un niño sano pudiera pasar la enfermedad asintomática y con vacunarlos enfermarlos de una patología cardiaca por tratar de evitar el covid.

Llegamos a la conclusión que cada persona es dueña de tomar las decisiones libremente sobre las practicas sobre su cuerpo físico, que todo lo que vaya en contra de lo anteriormente dicho es delito y la coacción y discriminación también. Seamos libres, felices y respetuosos.

(*) Trabajadora de medios de comunicación

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