Sexo y erotismo
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8 hábitos de higiene para hombres y mujeres antes y después del sexo

La higiene sexual tiene una importancia primordial, puesto que puede poner freno a las infecciones de transmisión sexual (ITS).

Actualmente lavarse las manos es más importante que nunca, pero ¿lo haces antes y después de tener sexo con alguien? Los sexólogos insisten en que esta norma de aseo personal es fundamental en las relaciones íntimas.

Es un paso sencillo para evitar, por ejemplo, una candidiasis (infección genital causada por un hongo). “La limpieza de las manos, la boca y los dientes es vital, pues estos órganos suelen intervenir durante la relación sexual”, explicó Thamara Martínez Farinós, psicóloga y sexóloga del Instituto Espill, en Valencia, España.

Además de las manos, debes asearte los genitales a diario. Pero aquí no sirve un “lavado rápido”, aclara la experta. La higiene sexual tiene una importancia primordial, puesto que puede poner freno a las infecciones de transmisión sexual (ITS).

El director del Centro Clínico Vicente Briet, y responsable del área de sexología de la Universidad de Alicante, España, considera que la higiene es “un potente afrodisiaco y un estimulador de la libido”. Y “el cultivo de la erótica comienza en la importancia que concedemos al cuidado de nuestro cuerpo y la atención que prestamos a nuestra higiene sexual y personal”.

Los hombres

En el caso de los hombres, los médicos recomiendan lavar el pene con agua tibia todos los días al bañarse, prestando especial atención a la zona bajo el prepucio para evitar que se acumule esmegma, un agente antibacteriano que actúa también como lubricante.

Si se acumula, puede empezar a oler y convertirse en el entorno ideal para la reproducción de bacterias. Esto se puede traducir en enrojecimiento e hinchazón de la cabeza del pene, lo que recibe el nombre de balanitis.

Las mujeres

En cuanto a las mujeres, los expertos en salud sexual coinciden en que hay desinformación, pese a la enorme industria dedicada a la “higiene vaginal”. La vagina está diseñada para mantenerse limpia con la ayuda de secreciones naturales (flujo vaginal). No necesita ni duchas ni toallitas vaginales.

Hay muchas bacterias dentro de la vagina que están ahí para protegerla, de hecho, muchos sexólogos consideran esos productos no solo innecesarios, sino peligrosos. La vulva (la parte externa de los genitales femeninos) sí puede limpiarse con jabones y productos especializados para el área.

Aun así, dependiendo de las personas, pueden causar irritación y aumentar el riesgo de infecciones. Los especialistas recomiendan lavarse con agua al menos una vez al día. En cuanto a la parte interna, desaconsejan las duchas vaginales, ya que los riesgos son muchos más que los beneficios que ofrecen.

Entre los posibles riesgos o reacciones adversas ella numera los siguientes:

-Cambios en el PH (el potencial de hidrógeno de la piel)

-Ardor y comezón

-Disminución del moco cervical (que es el encargado de lubricar la vagina)

-Reacciones alérgicas

-Incrementar el riesgo a desarrollar infecciones

-Complicaciones que pueden surgir durante el embarazo, como aumentar el riesgo de parto prematuro

Nuestro cuerpo es tan sabio, que él mismo sabe cómo mantener su higiene interna. Aunque existen cremas hidratantes o reparadoras para combatir la irritación o los picores en la zona íntima femenina, se debe evitar esas tendencias inútiles de perfumar tus partes con desodorantes, colonias o jabones con olores que favorecen la irritación de la piel y la hacen más vulnerable frente a posibles agresiones bacterianas.

Hombres y mujeres

Un consejo de los sexólogos tanto para hombres como para mujeres es que orinen antes y después de las relaciones sexuales. Orinar después de tus relaciones sexuales es de las mejores medidas para evitar contraer infecciones indeseadas, ya sea en forma de microbio, bacteria o secreción.

Ir al baño al terminar tus relaciones sexuales ayuda a expulsar todo lo que haya surgido, así se depura y se evita que llegue a órganos sensibles como la vejiga. Orinar antes es de vital importancia, principalmente para tener relaciones satisfactorias y no tener sensaciones incómodas.

Principales recomendaciones:

-El aseo diario de los genitales con agua.

-La limpieza de las manos, la boca y los dientes.

-Usar ropa interior limpia y a ser posible que no sea de telas sintéticas (de algodón).

-Consultar al médico y realizar los exámenes de rutina una vez al año.

-Autoexplorarse mediante la observación directa y la palpación para identificar si hay cambios en la forma, coloración, secreciones, tamaño y textura.

-Uso de preservativo durante la relación sexual.

-Si se opta por el sexo anal, se deberá evitar introducir el pene en el ano y posteriormente en la vagina, pues esto favorece el desarrollo de infecciones.

-Rasurar todo el vello púbico no es recomendable, pues el vello suele ser una protección para los genitales, lo mejor es recortarlo, pero no eliminarlo por completo.

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