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Panorama político

Tucumán: Manzur, Jaldo y sus vínculos con Ricardo Bussi, el "Milei Tucumano"

La careta del hijo del genocida, autodefinido como liberal, se le cayó hace poco menos de un mes cuando el gobernador y su vice sellaron un acuerdo de gobernabilidad. (Dibujo: NOVA)

Aunque, en su discurso mediático, se muestra como un férreo opositor al peronismo tucumano, se sabe que, desde siempre, el hijo del genocida Antonio Bussi mantiene reuniones “secretas” con los gobernantes de turno de esta provincia del norte, en un intento de confundir a la opinión pública.

La careta de Ricardo Bussi, autodefinido como el “Milei tucumano", se le cayó hace poco menos de un mes cuando el gobernador Juan Manzur y su vice Osvado Jaldo sellaron un acuerdo de gobernabilidad. Cabe recordar que Manzur, fue nombrado en la Jefatura de Gabinete de Ministro y Jaldo se convirtió en el gobernador interino de Tucumán.

Uno de los puntos acordados entre ambos dirigentes peronistas era elegir las nuevas autoridades en la cámara legislativa local que quedó conformada por el legislador “manzurista” Sergio Mansilla, como presidente subrogante; el legislador Regino Amado, como vicepresidente primero y la legisladora “bussista” Sandra Orquera como vicepresidenta segunda del cuerpo.

Un detalle, Orquera es cuñada de Bussi, dato que despeja dudas, a la opinión pública, sobre las buenas migas que existen entre el Partido Justicialista tucumano y el hijo del militar retirado.

El titular de Fuerza Republicana es candidato a senador y revalidó el acuerdo con el peronismo para integrar la mesa chica en la Legislatura. Desde su partido surgieron voces que rechazaron el pacto. Nadima Pecci, candidata a diputada por Fuerza Republicana, se negó a votar el cambio de autoridades, volviendo público su rechazo al acuerdo.

Esta semana tomó notoriedad la figura de Orquera cuando debió quedar como gobernadora interina. Esta jugada de Manzur generó críticas en otros sectores de la oposición por permitirle al partido del derechista Bussi gobernara por algunas horas. Aunque el margen de maniobra para Orquera fue casi nulo, se reunió con el secretario de Seguridad, Luis Ibáñez, y el jefe de Policía, Manuel Bernachi, en el despacho de la Casa de Gobierno.

Ante este escenario un grupo de dirigentes de Junto por el Cambio, con quien Bussi coqueteó el año pasado, rápidamente se preguntaron: ¿Para quién juega Ricardito? La respuesta fue inmediata, para Manzur y Jaldo.

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