Provincia de Buenos Aires
De no creer

Falsa profesional: "dentista" de Luján expone a sus pacientes al virus y fue denunciada por el Colegio de Odontólogos

Ximena Montes junto a Gustavo Miano.
El periodista, Gustavo Miano, cubriendo una movilización en la ciudad.
Ambos investigados por la justicia y el Colegio de Odontólogos.

La mujer que fue denunciada ante la Fiscalía por parte el Colegio de Odontólogos de la ciudad de Luján incurriría en el delito de “ejercicio ilegal de la medicina”, puesto que “no tiene matrícula habilitante para ejercer como odontóloga y su consultorio no está habilitado para atender a pacientes”, informaron.

Además, comentaron que “Ximena Montes es mecánica dental, y los mecánicos dentales tienen prohibido tocar a pacientes, porque solo son asistentes de dentistas, y esta mujer no lo es”. El consultorio está armado dentro de un lavadero, al costado de la cocina de su casa, sin habilitación y sin los cuidados que corresponden al cuidado de los contagios del Coronavirus.

La “dentista” los visitaba casa por casa, además de convocarlos a “su consultorio”, el que estaba instalado en varias direcciones de la ciudad de Luján, por ejemplo en la calle Saavedra 332 y en Mariano Moreno 735, y actualmente se encuentra su sillón de odontología en Hipólito Irigoyen 1441. Sillón que está instalado dentro de una especie de lavadero, al costado de la cocina-comedor y junto a un baño, “sin la correspondiente habilitación, ni capacitación profesional necesaria, ni matrícula habilitante para tratar a ningún paciente”, notificaron en el informe.

Debido a que la última vez que la contactaron fue en la calle Mariano Moreno, justo en la vereda de enfrente a apenas unos 15 metros del Colegio de Odontólogos, cuando la ahora expresidente de la entidad, la odontóloga María Rita Milenese, acompañada por un testigo, un odontólogo de apellido Vito, cruzaron la calle para corroborar las denuncias que habían recibido en el Colegio, acerca de la presunta comisión del delito en las artes de curar.

A partir de esa inspección, el tema se trató y se labró un acta entre los integrantes de la Comisión del Colegio de Odontólogos, puesto que ante la inspección realizada por Milanese y Vito había sido positiva, quien los atendió en el domicilio de la calle Mariano Moreno habría sido Ximena Montes: “Golpeamos la puerta, nos abrió, y estaba vestida con un ambo. Y eludió cada pregunta que le hicimos”, manifestó la doctora Milanese. Pero, al poco tiempo de realizada esa inspección esta mujer junto a su pareja, el periodista Gustavo Miano, desaparecieron del lugar, domicilio donde atendían a muchos integrantes de la comunidad gitana, y el Colegio no pudo encontrarlos nuevamente.

Incluso, de la casa de la calle Mariano Moreno “Ximena y Gustavo se fueron sin pagar algunos meses de alquiler”, puesto que “Gustavo Miano empezó a decir que se había caído en un pozo en el patio del fondo, empezó a mandar cartas documento al dueño de la casa, diciendo que era ¨un vicio oculto¨, y así zafó un tiempo del alquiler. Y juntó guita como para irse a vivir a otro lugar”, según nuestras fuentes. Una situación que el periodista Miano jamás contó entre su círculo de amistades. Nunca comentó que se había lastimado o que no podía caminar o que había sido afectado por alguna caída, en esos tiempos siempre se lo vio andar normalmente en su descangallada motocicleta.

Pero, pasaron unos meses, y en el Colegio de Odontólogos aparecieron nuevas denuncias contra Ximena Montes, que instaló su “consultorio” en esta ocasión por lo menos un poco más lejos de esta entidad que regula la actividad de los profesionales, y comenzó a atender al costado de la escuela de comercio de Luján, en una casa que al igual que en anteriores ocasiones es su vivienda particular, ubicada en la calle Hipólito Irigoyen 1441, lugar donde también atiende a sus “pacientes”, según los relatos de vecinas que la conocen.

Incluso en las inmediaciones de un anterior domicilio, en la intersección de las calles Rivadavia con Urquiza y Saavedra, a Ximena Montes la identificaron como “la dentista del barrio”, ocupándose de colocarles en su consultorio o en sus propios domicilios los dientes postizos a las chicas del barrio. Lo que podría tomarse como una acción solidaria, y en la búsqueda de mejores sonrisas, “por lo menos para que tengan el comedor completo”, expresó un vecino.

Sin embargo, Montes no lo haría de manera gratuita, sino cobrando acomodadas sumas de dinero.

Además de tener promotoras barriales, en una especie de sistema de venta de Tupperware (recipientes plásticos donde mete sus herramientas de trabajo), puesto que ante nuestra consulta periodística, argumentando de que buscábamos a una odontóloga en el barrio, la propietaria de un local comercial de venta de alimentos para perros y gatos, inmediatamente la llamó por celular, avisándole de que alguien necesitaba de sus labores cuasi “profesionales”, recomendandonos esta buena vecina a “la dentista del barrio”, poniendo de testigo a otra vecina que se encontraba en el lugar, la que refirió “Ximena a mí también me puso los dientes, y a mí mamá también”, lo que daba garantía de una atención personalizada por parte de esta mujer denunciada por carecer de una matrícula habilitante para el ejercicio de la medicina.

Por otra parte, una vecina identificada como “Laura”, domiciliada en la calle Saavedra 365, manifestó haber sido atendida ella y su hijo, en el “consultorio” de Ximena Montes de la calle Saavedra 332, pero manifestó que lamentablemente Montes como su odontóloga de cabecera “dejó de atender porque ahora se dedica a la política”, aunque desconocía si la denunciada se había convertido en diputada o senadora (en realidad Ximena Montes fue candidata a concejal en 2019, pero los números no le dieron como para alcanzar una banca en el Concejo Deliberante de Luján), pero sí recordó que su marido era periodista, que hacía un programa de radio, y que “ahora también se dedica a la política”.

Miano no es ajeno a las actividades irregulares de su pareja Montes, en primer lugar porque los “pacientes” son atendidos dentro de su propia casa, al costado de donde él come y duerme, además de ir al baño. Y además porque él mismo se encargaba de contar que realizaba viajes a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires compras de insumos a diferentes proveedores, para las atenciones odontológicas de su pareja,

La pareja de Montes cayó en desgracia en el mes de marzo, cuando fueron corroboradas las sospechas de su tremenda mentira, de andar diciendo que su esposa era “una de las mejores odontólogas de Luján”, sin siquiera tener Ximena Montes una matrícula ni contar con un consultorio habilitado por el Colegio de Odontólogos del Distrito quinto, que preside el doctor Ángel Garce.

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