Opinión
Puntos de vista

Gobierno de la abundancia

María del Carmen Taborcía, abogada y escritora.

Por María del Carmen Taborcía (*), especial para NOVA

El mundo futurista de 1984 está dividido en tres superpotencias que viven en permanente estado de guerra: Oceanía, Eurasia y Asia Oriental. Oceanía, conformada por las regiones angloparlantes, está regida por el Partido, un grupo oligarca.

Este a su vez se divide en el Partido Interior, el cual gobierna y está conformado por el 2 por ciento de la población, y el Partido Exterior, conformado por el 13 por ciento de la población y encargado de ejecutar las órdenes. El 85 por ciento que conforma el resto de la población corresponde al proletariado, quienes son ignorados porque el Partido considera que no tienen la capacidad intelectual necesaria para organizar una rebelión.

Los Ministerios del Amor, de la Paz, de la Abundancia y de la Verdad son ministerios de Oceanía en esta novela distópica de George Orwell.

El Ministerio de la Paz se ocupa de la guerra, el Ministerio de la Verdad de las mentiras, el Ministerio del Amor de la tortura y el Ministerio de la Abundancia se encarga de la inanición. Estas contradicciones no son accidentales, ni resultan de la hipocresía ordinaria: son ejercicios deliberados del doble pensamiento.

Los miembros "externos", ese 13 por ciento de la población, constituyen la burocracia del aparato estatal, viven sometidos a un control asfixiante y a una propaganda alienante que los desmoraliza y les impide pensar críticamente.

El estado suprime todo derecho y condena a una existencia miserable, con riesgo de perder la vida o sufrir vejámenes espantosos, a aquellos que no demostrasen suficiente fidelidad y adhesión a la causa nacional. Para ello se organizan numerosas manifestaciones, donde se requiere la participación activa de los miembros, gritando las consignas favorables al partido, vociferando contra los supuestos traidores y dando rienda suelta al más desaforado fanatismo.

El Ministerio de la Abundancia se encarga de planificar la economía según los lineamientos del Partido, supervisa el racionamiento de los alimentos, materiales de construcción y bienes de consumo.

Los obreros del partido y proletarios, 85 por ciento de la población, no tienen acceso a casi ningún bien, siendo este el tema central del estado de perpetua mantención de la pobreza, ya que la gente pobre permanece ignorante, siendo así más fácil de gobernar que una persona próspera y bien educada.

El Ministerio de la Abundancia junto al de la Verdad tienen el fin de convencer a la población de que están viviendo en un estado de perpetua riqueza y bienestar.

Las promesas emitidas en la campaña electoral por los que hoy se encuentran gestionando las políticas públicas nacionales ¿pertenecen a este mundo orwelliano?

¿Argentina es una distopía en donde la verdad es una mentira? ¿El gobierno de la abundancia es en realidad el gobierno de la eterna pauperización? ¿La Mesa contra el Hambre será similar al Ministerio de la Abundancia de Oceanía?

(*) Abogada y escritora

Lectores: 26181

Envianos tu comentario

Nombre:
Correo electrónico :
Comentario: