"Soñaba con ser una modelo de pasarela, nunca me animé por el bullying que recibía", dijo la chaqueña Marisol Segovia
Los cambios culturales y de paradigma han hecho que jóvenes como Marisol Segovia, de la ciudad de Fontana -ubicada en la provincia de Chaco-, comiencen a vislumbrar su belleza y sus sueños a través de distintas plataformas para cumplir con su meta.
En diálogo con NOVA, la joven de 22 años, comentó que arrancó en el mundo del modelaje a los 16 años, yendo a una escuela para modelos donde le enseñaron a sacar lo mejor de ella, allí resaltó que “desde muy chica siempre soñaba con ser una modelo de pasarela -en Chaco-, nunca me animé por el bullying que recibía, pero un día decidí seguir mis sueños sin escuchar comentarios negativos, donde me di cuenta de lo hermosa que era y el potencial que tenía”.
“Uno debe seguir sus sueños, siempre se puede lograr todo lo que deseás y algo que yo tengo fuertemente arraigado es que todas somos hermosas. Una parte importante en todo esto, gracias a estar en la agencia Neamodels pude realizar muchos de mis sueños y siempre me hicieron sentir muy bienvenida”, dijo.
Sin retroceder, Marisol prosiguió a lo largo de los años y, transitando una carrera universitaria -licenciatura en nutrición- no baja los brazos y sigue marcando su rumbo de modelo.
“Me gustaría ejercer en conjunto con el modelaje porque es un eslabón muy importante, uno por seguir estereotipos puede llegar a dañarse la salud, entonces me gustaría ayudar para que las personas sean saludables y que sea un estilo de vida”, remarcó y explicó que su familia siempre estuvo presente desde el primer momento: “Estoy agradecida con mi hermana, mamá y abuela que fueron las que más presentes están”.
Con su Facebook e Instagram comparte sus trabajos y además, con sus buenas vibras, invita a que la sigan. Siendo optimista, reflejó que no vive del modelaje y que está “más interesada en transmitir un mensaje a las mujeres en el cual dejar claro que todas podemos ser lo que queremos”.
Pensando en sus metas, dejo entrelíneas que sueña con terminar su carrera como nutricionista e incluirla en el mundo de la belleza porque “sin salud no somos nada”.
Además, Marisol marcó un antes y un después con la pandemia donde solo “me queda hacer lo que se puede desde casa obviamente sin dejar los sueños de lado y para pasar el tiempo libre que no estoy estudiando me gusta hacer mis propias fotos caseras y ayudar a los emprendimientos”.
Con el encierro y el cumplimiento del aislamiento, resaltó su trabajo en las redes sociales y dejó un mensaje claro: “Son un arma de doble filo”.
“El mejor consejo es enfocarse en las cosas buenas, recibir el amor que te envían por internet, aprender las cosas buenas y útiles que te da, sin dejar que comentarios malos o malas vibras te afecten ya que eso no es útil y bueno para nadie, sólo recibir y enviar amor”, dijo.








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