Opinión
Puntos de vista

Enanismo psicosocial

María del Carmen Taborcía, abogada y escritora.

Por María del Carmen Taborcía (*), especial para NOVA

La talla baja psicosocial (TBP) es un síndrome o grupo de síndromes de fracaso de crecimiento, retraso puberal, o ambos, que se produce en niños y adolescentes, que va unido a maltrato, privación emocional o ambiente psicosocial adverso, y para el que no es posible encontrar otra explicación.

Este síndrome, conocido desde hace muchos años ha recibido diferentes denominaciones: enanismo psicosocial, talla baja por privación materna, enanismo por maltrato, fracaso de crecimiento no orgánico, fracaso de crecimiento ambiental, hiposomatotropismo reversible y hospitalismo, entre otras muchas.

El fracaso de crecimiento en niños criados en condiciones sociales adversas, como es el caso de los recogidos en orfanatos o en otras instituciones de acogida, es un fenómeno conocido desde el siglo XIX. A principios del siglo XX, la TBP era sinónimo de privación materna y hospitalismo. En la actualidad, continúa siendo un hallazgo habitual en niños que provienen de adopción internacional, especialmente en los procedentes de los países del este de Europa, África, China y otros países asiáticos.

Aunque en este grupo de niños en adopción la causa del fracaso de crecimiento es multifactorial (factores genéticos, prematuridad, retraso de crecimiento intrauterino, exposición prenatal a tóxicos o drogas, deficiencia nutricional, enfermedades infecciosas…), también suele estar presente un componente de abuso, negligencia o deprivación afectiva. En cualquier caso, el síndrome de TBP no es privativo de niños institucionalizados o adoptados; también se da, aunque más raramente, en entornos familiares desfavorables.

La hipótesis de que los trastornos emocionales podrían causar un fracaso de crecimiento fue planteada por Talbot en 1947, quien propuso como causa última del hipocrecimiento la existencia de un relativo hipopituitarismo que no revertiría sólo con la mejoría nutricional.

Más tarde, en 1951, el doctor en lingüística Henry Widdowson publicó un estudio, realizado en 1948 en dos pequeños orfanatos municipales de la zona de Alemania bajo control británico, que fue el primero en el que se demostró que, al margen de la nutrición, el bienestar emocional y social de un niño es imprescindible para la consecución de un crecimiento y desarrollo normales.

El enanismo psicosocial es un trastorno psicoafectivo que produce retraso del crecimiento o parada de crecimiento. Afecta básicamente a la estatura ponderal y al desarrollo social y emocional, puede existir malnutrición o una nutrición incorrecta pero el cuadro del síndrome de enanismo psicosocial se relaciona con causas de privación afectiva.

¿Somos un país enano? ¿Hemos sido deprivados de la alimentación y del afecto social vital para desarrollarnos? ¿Los gobernantes nos maltratan? ¿El entorno sociopolítico negativo ha impedido nuestro ansiado crecimiento?

(*) Abogada y escritora

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