Editorial
Sociedad contaminada

La conducta de los 10 asesinos, el claro ejemplo de lo que no hay que hacer

El jugador de rugby en el ojo de la tormenta. (Dibujo: NOVA)

La localidad de Villa Gesell dejó de ser el punto turístico que solo era conocido como tal, pero en el último tiempo, los hechos de violencia la han catapultado hacia lo más oscuro y temible como la violencia y la muerte.

La muerte empujada y fomentada por jóvenes totalmente descontrolados que hacían una vida totalmente cuestionable. Conductas que no entran en la cabeza de nadie y son reprochables por donde se la mire.

Si bien es un grupo de solo 10 muchachos que asesinaron a golpes a Fernando Báez Sosa, la sociedad juvenil en su conjunto está contaminada con las adicciones, ya sea el alcohol y las drogas.

Muchos indican que los pibes son de bien, de buen pasar económico, con alto rango social y demás, son maleducados, podemos decir, creer y pensar que no es así. Estos asesinos sin arma son mal aprendidos. En sus hogares recibieron la enseñanza de sus padres, en sus instituciones educativas fueron instruidos por los “mejores” docentes, pero en la cabeza de cada uno, al salir de la calle, aparece la opción y la decisión de actuar como se quiere.

Los 10 rugbiers que ahora tendrán una vida, por mucho tiempo hasta que la justicia tome cartas en el asunto, en la cárcel de Dolores, se equivocaron y muy feo. Obviamente que tendrán que pagar, pero esto tiene que servir de experiencia para los demás.

De ahora en adelante, la crueldad con la que actuaron esa decena de energúmenos, tiene que aprovecharse en las casas, en las escuelas, en los clubes, en todos los ámbitos, y usarse como ejemplo de lo que no hay que hacer. Principalmente en los que todavía andan de joda.

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