Opinión
Ataque a la libertad de expresión

Denuncia al diario La República de Uruguay por exclusión y censura

Eduardo Sanguinetti, filósofo y poeta.

Por Eduardo Sanguinetti(*), especial para NOVA

Ante el silencio de la dirección del diario LA REPÚBLICA a mi pedido de expresar las causas de mi exclusión y censura, luego de 15 años de la publicación ininterrumpida de mis columnas de opinión… Tendencioso silencio ante mi solicitud de “derecho a réplica” para despedirme de mi audiencia de miles de lectores, luego de un par de semanas de solicitar explicaciones, sin respuesta alguna, lanzo mi denuncia:

Me ha llegado un segundo mail de otro excluido (el primero lo tituló censura en un medio uruguayo) del staff de LA REPÚBLICA, Hugo Acevedo, quién me informa de manera pormenorizada lo que ha acontecido respecto a mi exclusión y censura en el diario, hoy asimilado, según palabras del columnista, a los "intereses de la derecha, la oligarquía y el patriarcado empresarial" (Hugo Acevedo dixit), degradante la entrega de los ideales al poder neoliberal fascista, encarnado en el gobierno que asume el 1 de marzo de 2020.

Texto del mail enviado por el periodista Hugo Acevedo:

"Estimado Eduardo.

Después de muchos días, hoy apareció el primer actor del tinglado en el nuevo diario oficialista LA REPÚBLICA, quién, desde ahora será columnista.

Es el futuro ministro de Trabajo y Seguridad Social, Pablo Mieres, uno de los miembros minoritarios de la Coalición de derecha que gobernará mi país, que representa a apenas el 1 por ciento del electorado, unos 26.000 votos.

Es un paniaguado renegado, que se dice de izquierda pero acordó con la peor derecha, incluyendo al Herrerista Luis Lacalle Pou, futuro presidente, al neoliberal colorado Ernesto Talvi -empleado rentado del gran capital- y al fascista de Cabildo Abierto, el general Guido Manini Ríos, que es una suerte de (Jair) Bolsonaro uruguayo, encubridor de violadores de Derechos Humanos durante la Dictadura.

Te echaron o nos echaron del diario pues tus columnas de opinión superlativas, denunciaban lo que todos callaban, para darle espacio a este mediocre político, que contribuirá a hacer retroceder los Derechos de los Trabajadores Uruguayos, es una especie de Judas que no representa a nadie e ideal para ser cretino útil de la futura Coalición que se propone desmantelar los avances registrados durante el ciclo progresista.

Ahora entiendo mejor por qué te censuraron y excluyeron de ese diario, hacías peligrar los pactos sucios de estos energúmenos, ese diario que ahora será funcional a los intereses de la derecha, la oligarquía y el patriarcado empresarial.

Un fuerte abrazo y adelante

Hugo Acevedo"

Denuncio al diario LA REPÚBLICA, por el perjuicio y daño que me ha producido el ser excluido y censurado del mismo, por causas que quedan explicitadas en el informe del mail de Acevedo, como también el daño ético a los lectores del ex - medio plural, quienes quedan huérfanos de un medio que represente el pensamiento del pueblo uruguayo todo, en igualdad y veracidad. Manifiesto mi denuncia a la ausencia de Libertad de Expresión en Uruguay, país bautizado irónicamente como "Natural", simulando hasta el hartazgo realidades fabuladas, donde nada es lo que parece.

Dudo sea publicada mi denuncia, se precisa dignidad y amor a la verdad en libertad para llegar a hacerlo, una larga experiencia de censura deviene en no guardar dudas sobre lo que jamás acontecerá, por veraz, esta denuncia al diario LA REPÚBLICA, por faltar a los principios éticos de libre expresión, instalada en antípodas a la manipulación informativa de medios espectrales que conforman la imagen de la actualidad distorsionada. Mi denuncia acciona también cual golpe constitutivo de discontinuidad, como aguafiestas estupendo, en estos días de festejos por la asunción de un presidente de tinte plutocrático, un tanto ridículo, elegido como verdugo por un pueblo avaro de sus placeres; un presidente, cuyo degradante discurso, excluyente, censor y clasista, nos lleva a los peores tiempos de nuestra historia, como país y región.

No ignoran, como he denunciado en carta abierta, que he sido eliminado luego de 15 años de ser el más aclamado y comentado editorialista del staff, sin razón aparente. Lo hice público en redes sociales, pues salvo un par de medios, como en el que escribo hoy, lo publicaron. Eel resto, se ha remitido a seguir instalando "fake news" siniestros en formato farandulero, que termina en las cloacas de la memoria de los anestesiados lectores, que adhieren la Gran Mentira Oficial, de hacer creer que permanecemos en una democracia. A quienes no nos gusta engañarnos, tenemos presente que la democracia de este tercer milenio ha tomado perfiles muy difusos, en cuanto a su esencia y ser, sólo se remite a una instancia procedimental, un ciudadano: un voto, cual único derecho "obligatorio" por otra parte, nos lleva a terrenos pantanosos, donde la institucionalidad pierde toda jerarquía y valor.

Muy desprolija la censura, criminal y aberrante, sobre todo, cuando obedece a intereses de unos pocos enemigos "poderosos garcas de la política y las corporaciones afines al poder" que me he ganado, gracias a la veracidad de mis columnas, escritas por y para explicitar, con argot peculiar la "porquería universal", que transita por el territorio de los gobiernos del signo que sean... enemigos, hoy en posición de privilegio, que hacen valer su meritocracia, ganada a cualquier costo, incluso abriendo las nalgas, costumbre habitual en los proxenetas/pederastas de multinacionales, que todo lo controlan, menos a seres autárquicos, heterodoxos e iconoclastas, como yo, que no temen las represalias que se toman estos eliminadores de la verdad, cual valor notable, incluso perpetrando atentados a mi vida, como los que sufrido.

Sensación de asco, una náusea que no puedo compartir me embarga, pues a pesar de ser un escéptico, no dejan de repelerme los alcahuetes, traidores y cobardes, la justicia criminal, los intelectuales genuflexos, la avidez burguesa, el poder de las mascotas del imperio putrefacto, el poder de las miserables corporaciones económico mediáticas que dibujan la realidad, los políticos innecesarios y parásitos. Un tiempo de bajas defensas para los libres el mundo, para el advenimiento, como lo estamos apreciando en Latinoamérica toda, de todo tipo de nostalgias de disciplina o de obsesión de diferencia: la puerta abierta a fundamentalismos, racismos, mesianismos camuflados de progreso, de neofascismos en acto de perseguir, eliminar y excluir al disidente, al amante de la vida en libertad e igualdad, sin estructurales institucionales escatológicas que todo lo degradan. Instrumentos de la decadencia, criaturas de la agonía, es claro, nada comprenderán, el despotismo y el totalitarismo demencial gobierna.

¡Ah! no olviden que no cesaré de denunciar mi exclusión y censura en el ámbito que sea, es justo y ético hacerlo, para que no se produzca con nadie que pregone ideas libertarias de armonía y sin red la eliminación de un pensamiento disidente al sistema vigente, como lo han hecho conmigo.

Denunció también, la cobardía y traición de anteriores directores de LA REPÚBLICA, que desde el silencio, devinieron en cómplices de mi censura, luego de adularme por mis columnas por y para la verdad, la vida en diferencia y de no persistir en la resistencia de continuar la impronta que este medio ha tenido desde su fundación.

(*) Filósofo y poeta

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