Opinión
Puntos de vista

Cloaca Máxima

María del Carmen Taborcía, abogada y escritora.

Por María del Carmen Taborcía (*), especial para NOVA

La Cloaca Máxima era una de las más antiguas redes de alcantarillado del mundo, significa literalmente "La Alcantarilla Mayor". Construida en la Antigua Roma con el fin de drenar los pantanos locales y eliminar los desperdicios de una de las ciudades más pobladas del mundo antiguo, hacia el río Tíber que fluía junta a ella. Roma tuvo más de un millón de habitantes.

Su construcción pudo haberse iniciado alrededor del año 600 a. C. por órdenes del rey de Roma Lucio Tarquino Prisco, y mayormente lograda gracias a la dirección de ingenieros etruscos. Es una obra maestra de la ingeniería hidráulica y la arquitectura. Es uno de los artefactos sanitarios más impresionantes del mundo antiguo.

El sistema original era un canal a cielo abierto que recogía las aguas de los cursos naturales descendentes de las colinas, drenando también la planicie del Foro Romano; este canal, algunas veces excavado por debajo del nivel del suelo, fue cubierto progresivamente debido a las exigencias de espacio del centro de la ciudad.

La Cloaca Máxima se mantuvo en buen estado durante toda la época imperial, y su funcionamiento continuó durante mucho tiempo tras la caída del Imperio romano. En el año 33 a. C, se sabe que había sido inspeccionada y drenada por orden de Marco Vespasiano Agripa, y los estudios arqueológicos han revelado evidencias procedentes de distintas eras, que indican que los sistemas sanitarios recibían una atención periódica. En épocas más recientes, los pasajes aún existentes se han conectado a la moderna red de alcantarillado de Roma, principalmente para enfrentarse a la corriente contraria del río.

Los romanos, se encontraron un día una estatua entre sus aguas y pensaron que era una señal de los cielos. La llamaron Cloacina y la hicieron patrona de la Cloaca Máxima; protectora de los desagües de Roma. Con el tiempo Cloacina se convirtió en diosa de la pureza, protectora de la salud sexual y diosa de la inmundicia. Conociéndosela como Cloacina Venus.

Las cloacas fueron exportadas por los romanos a todas las ciudades de su imperio con un tamaño medio o grande; y suponen uno de los principales puntos de partida del sistema actual de gestión de aguas residuales.

Los once acueductos que proporcionaban agua a Roma en el siglo I fueron canalizados al alcantarillado, así el abastecimiento continuo de agua corriente ayudó a deshacerse de los desperdicios y a mantener las alcantarillas libres de obstrucciones.

Unos cuantos siglos después, henos aquí en Argentina, con una conexión a la red cloacal de aproximadamente el 51 por ciento de la población; y en el caso de la provincia de buenos aires ese porcentaje es menor. Tres de cada diez hogares bonaerenses no cuentan con acceso al agua potable desde la canilla de su casa.

La falta de agua potable y cloacas genera serios problemas sanitarios y tiene gran incidencia sobre la mortalidad infantil. ¿Esto es cuidar la salud de los argentinos?

¿Deberemos invocar a la diosa Cloacina?

(*) Abogada y escritora

Lectores: 30156

Envianos tu comentario

Nombre:
Correo electrónico :
Comentario: