El columnista invitado
Puntos de vista

¿Qué le pasa al ministro Rossi?

Agustín Rossi. (Dibujo: Fernando Rocchia, de NOVA)

Por Miguel Angel De Renzis, especial para NOVA

¿Qué le pasa al ministro de Defensa, Agustín Rossi? El santafesino es la segunda vez que ejerce esa cartera. En la primera se le perdió un misil sin explicaciones. En esta, hay un faltante de 21000 municiones para FAL de un cuartel militar del sur, en territorio donde operan los araucanos que se hacen llamar mapuches.

El mismo ministro, sin ninguna explicación, cerró en la Base Esperanza, la única escuela en territorio antártico argentino. Y este fin de semana se hace el sorprendido, publicando textualmente:

“Veníamos dialogando con la empresa KAI, coreana, para la compra del avión caza FA 50 para la FAA (Fuerza Aérea). Hoy, nos comunican que Gran Bretaña, quien produce cinco componentes del FA 50, prohíbe la venta a nuestro país. Nueva muestra de soberbia imperial #MalvinasArgentinas",

¿Cómo? ¿No sabía el ministro que los coreanos fabrican ese caza supersónico con partes norteamericanas y británicas?

El negocio era de 400 millones de dólares por 10 aparatos que, si no tienen la tecnología última generación, son comparables a nuestros Pampas fabricados en Córdoba. Como esta parte no la conocemos, no opinamos.

Ahora bien, ¿qué pensaba Agustín? ¿Que el Tratado de Madrid firmado por el gobierno argentino no lo iban a hacer cumplir?

Para los que no lo saben, durante la presidencia de Carlos Saúl Menem, y el canciller, Domingo Felipe Cavallo, se firmó el 15 de febrero de 1990, en Madrid, un tratado de claudicación de nuestra soberanía entre los paralelos 60º a 40º, donde para navegar y/o volar, el país le debe informar al pirata británico con 25 días de anticipación, mientras que a su vez, los invasores de Malvinas se pueden arrimar a 75 km de las costas nuestras con solo avisar con 48 horas de anticipación.

Simultáneamente el Reino Unido bloqueó cualquier posibilidad de rearmarse la Argentina y en el gobierno de Macri lograron el último detalle: vuelos comerciales que abastezcan la usurpación.

El próximo 6 de noviembre se van a cumplir 200 años del izamiento del pabellón azul-celeste y blanco en Malvinas. Se preparan actos oficiales. Este episodio debería ser utilizado con mucha fuerza, porque tiene un antecedente de gran valor histórico, porque a diez años del grito Mayo y a cuatro de la Independencia Nacional flameaba nuestro pabellón en Malvinas.

Efectivamente, David Jewett que había nacido el 17 de junio de 1772 en Connecticut, estados Unidos, se transformaría en una pieza de valor diplomático e histórico.

El 13 de enero de 1911 había claudicado el Virreinato del Río de la Plata y como herederos directos de España nos correspondieron las Malvinas que alguna vez las quisieron los franceses y otras los ingleses, pero estaba bajo soberanía española.

Jewett había sido nombrado comandante naval en la lucha contra los ingleses en Norteamerica. Allá por 1915 andaba de corsario persiguiendo a los buques ingleses por el mundo. José Rondeau toma contacto con él y lo nombra coronel del ejército de las Provincia Unidas y en 1820 ya nacionalizado argentino, al frente de la fragata Heroína, toma posesión en Puerto Soledad de las Islas, elevando la enseña nacional y echando a los cazadores de focas que solo autorizaba si pagaban derechos.

No hay ningún antecedente anterior a éste de una bandera flameando en las islas que no fuera la nuestra.

Los británicos, en 1833 cuando tomaron posesión, tuvieron que luchar contra el Gaucho Rivero y los originarios que habitaban, que por supuesto, hablaban español.

En septiembre de 1966 integrantes de la Juventud Peronista desviaron un avión de Aerolíneas Argentinas rumbo a Malvinas, aterrizando en una pista hípica, tomando posesión en nombre del pueblo de las Islas irredentas, nombrando Puerto Rivero al hoy Puerto Argentino.

El Operativo Cóndor de los patriotas peronistas sirvió de base a una maniobra de la Armada argentina, que se realizó en absoluto secreto.

El 28 de octubre de ese año el submarino ARA Santiago del Estero que estaba de maniobras en el sur junto a parte de la flota nacional, en aguas cercanas a Península de Valdez y que circulaba con 85 tripulantes a bordo, recibió una orden secreta que solo conocían el Capitán de Fragata Horacio González Llanos y el Capitán de Corbeta Juan José Lombardo.

Mientras todos regresaban a la base de Mar del Plata, el submarino enfiló para Malvinas.

La orden del Jefe de la Armada de entonces Benigno Ignacio Varela era que desembarcara en Isla Soledad tripulantes del submarino en misión ultrasecreta para efectuar un mapeo de desembarco en ese lugar. El movimiento del Operativo Cóndor había obligado a la Armada a esa tarea.

Dos botes con doce tripulantes desembarcaron pero el oleaje no permitía ser divisados por el periscopio, lo que obligó al submarino a emerger. En ese momento se percataron que un kelper desde cierta altura visualizaba la presencia del submarino. Lo capturaron, lo maniataron, efectuaron la tarea y luego le hicieron beber al kelper una botella entera de whisky rociando además su vestimenta, cosa que si contaba lo que había visto, nadie le creyera. En el desembarco del 2 de abril se utilizó la información.

También la presencia solitaria de Fitzgerald, el piloto que plantó la bandera nacional, y otros tantos episodios que ocurrieron y seguirán ocurriendo en rescate de la hermanita perdida.

Este 6 de noviembre haga campaña con sus contactos, reafirmando nuestra soberanía y repudiando a la criminal de guerra Margaret Thatcher no juzgada.

A esa misma Thatcher que el ex presidente Macri le puso flores.

Un norteamericano nacionalizado, David Jewett, izó la bandera argentina por primera vez en las Malvinas.

Hoy el usurpador no permite que ingresen al cementerio los deudos con banderas argentinas.

Hace 15 días protestaron en la embajada argentina en Londres, por el mapa que reafirma nuestro Mar continental y además que somos un país bi oceánico y bi continental.

Y el ministro Agustín Rossi pretende que nos dejen comprar 10 aviones caza bombarderos de combate después que nuestros pilotos le infligieran en la Batalla de Malvinas el mayor daño después de la segunda guerra mundial al Imperio.

Tendrá que buscar por otro lado, donde no haya influencia ni yanqui ni inglesa.

6 de noviembre: Bicentenario del Izamiento de la Bandera Argentina en Malvinas.

La seguimos el lunes a las 6 por AM 650 Radio Belgrano.

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