Provincia de Buenos Aires
Rosca política

Cinco dirigentes asoman como posibles candidatos a gobernador bonaerense de Juntos por el Cambio

Julio Garro, Emilio Monzó, Gustavo Posse, Maximiliano Abad y Jorge Macri se preparan para una interna que promete ser para alquilar balcones. (Dibujo: NOVA)

El final de la pandemia con la llegada de la vacuna a la vuelta de la esquina va a acelerar los tiempos para la política de cara a las elecciones legislativas de 2021, y el principal espacio opositor busca renovar sus liderazgos antes del inicio de la campaña para comenzar a posicionar a sus candidatos con muchas expectativas de arrebatarle el triunfo al oficialismo y comenzar a construir la vuelta al poder para 2023 en la provincia de Buenos Aires.

Pero ese escenario "ideal", es por ahora lejano y son varios los dirigentes que se anotan en la carrera para suceder a Axel Kicillof, con la certeza de que María Eugenia Vidal no quiere volver a la provincia y probablemente el año que viene sea candidata a diputada por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para empezar a mostrarse como posible sucesora de Horacio Rodríguez Larreta, o como su compañera de fórmula de cara a la presidencia.

El intendente de Vicente López, Jorge Macri, fue el que picó en punta e incluso antes de que concluyera el mandato de Vidal ya había mostrado sus intenciones de competir por el sillón de calle 6, por lo que corre con la ventaja de ser el mejor instalado en toda la provincia, pero también con la desventaja que todavía representa la "portación de apellido", después del fracaso de la gestión de su primo Mauricio Macri al frente del Ejecutivo nacional.

De todas maneras el intendente confía en que si logra convertirse en el candidato oficial de Juntos por el Cambio, con o sin PASO, el apellido será un dato menor frente a una situación de crisis que según los pronósticos de la oposición tenderá a profundizarse debido al plan de gobierno de Kicillof.

Pero Macri no es el único de los intendentes de la zona norte anotado para la carrera, ya que también Gustavo Posse, otro eterno candidateable, avisó que quiere ser y se lanzó de lleno a disputar la conducción del Comité Provincia de la UCR, en las elecciones que fueron pospuestas hasta marzo del año que viene y en las que espera dar el batacazo y posicionarse como un "ganador" bonaerense.

Su competidor directo, el diputado Maximiliano Abad, también cree que en caso de obtener el triunfo quedaría bien posicionado de cara a la disputa por el nuevo liderazgo y sobre todo, por la candidatura a gobernador para el 2023, en la que todo el radicalismo espera contar con un candidato propio.

A este grupo hay que sumarle al jefe comunal platense, Julio Garro, que ya avisó que intentará forzar, junto con otros intendentes, una interpretación de las Ley que limita las reelecciones indefinidas, para tener la posibilidad de acceder a otro mandato, pero en su mesa chica no descartan ir por la provincia si logra consolidar tras de sí al resto de los integrantes del “Grupo Dorrego” que nuclea a los alcaldes del PRO.

Cierra la lista el ex presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Emilio Monzó, que arranca desde más atrás, pero es el que más experiencia tiene en el armado bonaerense y además cuenta con la ventaja de poder traccionar tras de sí a sectores del peronismo que no podrían digerir a un candidato radical o uno del macrismo.

Por ahora son estos cinco los potenciales candidatos. La interna radical necesariamente achicará la lista, y los intendentes deberán decidir entre conservar sus distritos (ninguno tiene un delfín que asegure la victoria) o lanzarse a una aventura mayor que por ahora no ofrece garantías. Lo que está claro es que la disputa que por ahora es armónica, no podrá seguir de ninguna otra manera que no sea levantando el perfil de los candidatos y multiplicando los roces entre ellos, en una interna que promete ser para alquilar balcones.

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