Opinión
Puntos de vista

Es la ideología, estúpido

Pablo Dócimo, periodista.

Por Pablo Dócimo. Publicado en Tribuna de Periodistas

"¿Por qué tiene que bajar el gasto público? No es a lo que apuntamos, pero queremos las cuentas fiscales en orden, eso seguro", aseguró el ministro de Economía Martín Guzmán. Ahora bien... Por estos días el gobierno está negociando con el FMI la reestructuración de la deuda; entonces, ¿qué hacemos?

Para decirlo de manera fácil, Argentina debe pagar, para pagar hay que tener dólares, para tener dólares hay que ahorrar, y para ahorrar hay que gastar menos de lo que se recauda.

Para que ello ocurra, como aseguró el ministro Guzmán, hay que poner las cuentas en orden, o sea terminar con el déficit fiscal, pero... si no pretenden bajar el gasto público, la otra manera de poner las cuentas en orden es, una vez más, aumentar los impuestos.

Por supuesto que con aumentar los impuestos no vamos a solucionar absolutamente nada; lo que va a ocurrir es que en lugar de que la economía crezca inevitablemente se agudizará la recesión.

¿Es tan difícil hacer que la economía crezca? No, claro que no, el problema es que se trata de una cuestión ideológica.

Para que la economía crezca, el gobierno debería hacer, por lo menos, esto:

Eliminar todos los subsidios. Libertad sindical. Reforma laboral. Reforma impositiva estructural. Eliminar impuestos a las exportaciones, principalmente retenciones. Aumentar la edad jubilatoria, igualando a hombres y mujeres. Privatizar empresas del estado deficitarias, empezando por Aerolíneas Argentinas. Eliminar la coparticipación federal. Bajar el número de empleados públicos nacionales, provinciales y municipales al mínimo indispensable.

Obviamente, este gobierno no solo no va a hacer absolutamente nada de esto, sino exactamente todo lo contrario. De hecho, lo están haciendo, aplicando nuevos impuestos como ser: subir el impuesto interno de 0 a 6 por ciento a los productos electrónicos, y para los importados, el impuesto pasaría de 5,5 a 17 por ciento; aumenta el 300 por ciento.

También se establece un impuesto del 5 por ciento sobre las apuestas, y aumenta un 0,5 por ciento el impuesto sobre seguros automotor. Además volverán a cobrar un impuesto al sacar dinero en cajeros automáticos, que se había congelado desde el 19 de febrero.

Un dato curioso: se bajará el impuesto al cheque solo para las empresas estatales, cosa que bajará la recaudación y generará más déficit fiscal, algo que demuestra el descalabro y el desorden mental del gobierno.

Para muestra basta un botón, reza el refrán, pero si nos remitimos a muestras de "ideología kirchnerista aplicada" -siempre con resultados desastrosos- lo que sobran son botones que no solo lo muestren, sino que lo demuestren.

Citemos, entonces, tres ejemplos (solo tres ya que la lista sería infinita) que nos demuestran que la inoperancia kirchnerista es una cuestión ideológica.

1- El Canciller Felipe Solá sobre Biden y Maduro

En una entrevista realizada por el periodista Román Lejtman dijo cosas realmente preocupantes que plasman claramente la ideología K. Reproducimos parte del reportaje:

- ¿Usted cree que con Biden mejorará la relación con Estados Unidos?

- Tal vez podamos conversar un poco más y exponer un poco más nuestras ideas sobre Venezuela, y tratar de reemplazar el odio y la idea del temor de Venezuela hacia afuera, que yo creo que es absurda.

- Entonces, ¿la llegada de Biden va a producir un acercamiento?

- Podemos darle racionalidad al tema. Racionalidad.

- ¿A Venezuela?

-Claro. No convertirlo en una bandera política sino convertirlo en una cuestión racional.

- ¿Con Nicolás Maduro?

-Y el señor Maduro que no se deja ayudar, porque la verdad que no se deja ayudar...

2- Evo Morales

Alberto Fernández se tomó el trabajo de acompañar hasta la frontera con Bolivia a Evo Morales en su regreso al país del ex presidente boliviano, demostrando claramente cuál es la postura argentina. O sea, siempre del lado del populismo.

3- Vacuna rusa

En realidad, respecto a la vacuna "Sputnik V" no hay mucho para agregar. Si bien el gobierno está barajando varias posibilidades, todo el circo armado en torno a una vacuna que no existe, es solo entendible por la estrecha relación y simpatía que tiene Cristina Kirchner con Vladímir Putin, un personaje muy afecto a los negociados, alguien que se amolda perfectamente al kirchnerismo.

Como puede ver, estimado lector, no hay nada nuevo bajo el sol. Parecería ser que una vez más el kirchnerismo está empeñado y empecinado en hacer todo según dicta su ideología, sin importar que el fracaso y el desastre serán, una vez más, inevitables.

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