Interior del país
La otra cara de la moneda

La derrota en Córdoba y el pase de facturas en Cambiemos

Cambiemos sufrió otra durísima derrota en una elección provincial. (Dibujo: NOVA)

Por Alberto Lettieri, especial para NOVA

En Marcos Juárez, localidad conocida como la “Recoleta cordobesa”, nació Cambiemos en 2014, cuando una alianza entre la UCR y el PRO obtuvo la intendencia. Ese resultado se repitió en 2018.

Al día de hoy, pocos quieren recordar el papel que jugó Emilio Monzó en el armado de la coalición en Córdoba, quien envió a su delfín, Nicolás Massot, en la provincia, para trabajar arduamente en la consolidación de lo que, más adelante, sería Cambiemos

En la actualidad, Monzó es un invitado necesario pero molesto para el Gobierno, con las valijas hechas para emprender vuelo en diciembre. Massot seguirá el mismo camino, y ya anunció que viajará a los EEUU para hacer un posgrado.

¿Y Marcos Juárez? La localidad de 5.000 votantes también emprendió vuelo: el 60 por ciento de los votos prefirió a Juan Schiaretti.

Si la Provincia de Córdoba constituía una elección simbólica muy importante, ya que a ella se debió la definición de las presidenciales de 2015, y la Ciudad de Córdoba no lo era menos, ya que el PJ había vencido allí por última vez en 1973, Marcos Juárez revestía un valor testimonial no menos significativo. En una localidad en la que Cambiemos solía sacar el 70 por ciento de los votos, esta vez el 60 por ciento prefirió al peronismo

El balance para el Gobierno hasta ahora es desastroso. Ocho elecciones, ocho derrotas. Muchas por paliza.

En Córdoba Cambiemos se manejó de la peor manera. No pudieron sostener la alianza –lo que, de todos modos, no hubiera impedido la derrota frente a Hacemos por Córdoba-, reiteraron las visitas de apoyo a Mario Negri de autoridades y referentes nacionales del oficialismo –Lilita Carrió y María Eugenia Vidal fueron las más destacadas-, que sólo consiguieron irritar a los cordobeses, trataron de presentar al Gobernador de Schiaretti como “amigo” y “aliado” de Mauricio Macri… Nada los salvó del papelón del domingo.

Fiel a su costumbre, Lilita Carrió salió a sacarle el cuerpo a la derrota, y responsabilizó al ministro Rogelio Frigerio quien, cortésmente, llamó para felicitar al vencedor, afirmando que seguirían "dialogando y trabajando juntos codo a codo para todos los cordobeses".

"Hubiera preferido que algún ministro del Interior acompañara más a los candidatos de Cambiemos"-afirmó con su resentimiento innato quien hace pocos días había celebrado el fallecimiento de José Manuel de la Sota.

En el Gobierno Nacional, en tanto, están preocupados por la derrota, pero tratan de consolarse evaluando que la sumatoria de votos entre Mario Negri y Ramón Mestre (h) constituye el piso electoral de Cambiemos. Si no termina concretándose una tercera opción electoral, creen que muchos de los votos de Schiaretti terminarían en la cuenta de Cambiemos

Tres son las cuestiones que desvelan al Gobierno Nacional: 1) la resolución de la Convención Nacional de la UCR, convocada para el 27 de Mayo en Parque Norte; 2) que finalmente termine cobrando vida Alternativa Federal, ya que las encuestas empiezan a demostrar que podría desplazarlos del segundo lugar y excluirlos del ballotage y 3) las ocho derrotas sufridas en otros tantos comicios provinciales.

Saben que no hay Plan V, ni H, ni otro que valga. Sólo confían en que Cristina Fernández de Kirchner sea la única candidata para poder polarizar contra ella, ya que todos los demás escenarios los dan como perdedores. Su único alivio es que Cristina –que tampoco pudo imponer a sus referentes en ninguna elección provincial hasta ahora- sabe y piensa lo mismo.

Lectores: 1475

Envianos tu comentario