Sexo y erotismo
Prácticas cibernéticas

Sexo virtual: un juego peligroso pero delicioso

Esta práctica es una forma de sexo sin contacto físico alguno.

El sexo por Internet está aumentando en todo el mundo, al punto que para muchos se ha convertido en una obsesión que está generando problemas de salud mental y física. Cada día hay una práctica sexual que está cobrando más fuerza y que, por ejemplo, en Estados Unidos, alrededor de 8 millones de personas la práctica: el sexo virtual

Esta práctica es una forma de sexo sin contacto físico alguno, donde dos o más personas se transmiten mensajes explícitamente sexuales a través de Internet, que casi siempre implican las mismas clases de pensamientos y emociones que cualquier otra relación, lo cual incluye secretos, fantasías y frustraciones.

Sin embargo, expertos advierten que debido a lo anterior, esta práctica podría ser peligrosa para las emociones de la gente. Para el psicólogo y sexólogo Fernando Bohórquez, los peligros estarían en que las personas se vuelvan adictas a este tipo de práctica, que terminen excluyendo las actividades en pareja que permita desarrollar un erotismo protagónico y directo con la misma.

Así mismo, Bohórquez señaló que con gran frecuencia se está viendo que las personas están desarrollando algunas obsesiones con este tipo de práctica y terminan excluyendo al ser humano de carne y hueso.

Muchas personas viven su vida sexual a través de la pornografía y el sexo por internet, lo cual coincide con la opinión de Max Recarte, especialista en erotismo y dueño la “lajugueteria.com”, quien considera que lo importante es no permitir que el “cibersexo” sustituya el contacto directo con otras personas.

“El problema está en el momento en que la computadora se convierte en la compañera sexual, y para que haya una sexualidad rica y variada es muy importante el contacto cuerpo a cuerpo, porque de lo contrario terminamos centrándonos en nuestras propias necesidades y olvidándonos de cómo satisfacer físicamente a la pareja”, afirmo el especialista.

De igual manera, Recarte señaló que el peligro de esta práctica se centra en el que se convierta en exceso y se pierda el control. “En la pornografía y el sexo, como en todo, hay que evitar los excesos. Cuando existe un exceso en el cibersexo, es muy probable que se deje de aprender a dar placer físico a otra persona. Para sentirse bien y disfrutar a plenitud del sexo, es básico y necesario para el cuerpo”.

No todo es malo

El cibersexo también tiene sus ventajas.

Max Recarte cree que entre las principales está el hecho de que se pueda hacer una preselección e “ir a la fija” con otra persona. “Cuando ya conectas con alguien para mantener una relación de cibersexo ya sabes por donde te va a salir, si la sexualidad es afín con la tuya, si vas a disfrutar de esa relación, cosa que en la vida real muchas veces no sucede, y no hay límites, aparte del contacto”, dijo el especialista.

Novedades en el cibersexo

Existe una práctica “casual” en el mundo del virtual que cada día cobra más relevancia. Se trata de las citas pre-pactadas o por acuerdo, en las que una persona, sin importar su ubicación geográfica, hace un “paquete” erótico y lo envía por correo a su pareja virtual, y una vez le llega a la pareja, termina usándolo durante la ciberrelación.

“Por ejemplo, si yo que vivo en España conozco a alguien en Colombia, le preparo un “paquetito” de accesorios eróticos, se lo envío, y cuando lo reciba, interactuamos a través de la cámara web, queriendo tener un acercamiento físico, pero sin moverse del sitio en donde reside”, explicó Recarte.

Sin embargo, hay quienes no aguantan las barreras de la red y terminan haciendo física la relación virtual. En España, por ejemplo, cerca de 2 millones y medio de personas en ese país practican sexo virtual, y de quienes lo hacen, casi medio millón acaba viéndose en el mundo real con su “ciberamante” para poner en práctica lo ensayado a través del computador.

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