Interior del país
Panorama Político

Pase de facturas y pura actuación en medio de la interna justicialista chaqueña

Qué pájaros. Horacio Rey pretende endosarle el muerto a un Paulo Butticé que salió a llorar en los medios para recuperar su libertad. (Dibujo: NOVA)

Como si fuera parte de una entramada novela brasilera, en el momento menos esperado resurgió la causa Lavado I en la que se encuentran involucrados Horacio Rey y otros imputados que pertenecían al círculo íntimo del gobernador Domingo Peppo.

En medio de la fuerte disputa interna en la que se encuentra sumergido el peronismo chaqueño, se hicieron públicas las declaraciones indagatorias que el ex secretario General de la Gobernación y el ex subsecretario de Información Pública, Paulo Butticé, realizaron frente a la jueza Zunilda Niremperger a finales del año pasado.

Esto fue suficiente como para que los medios locales realicen una magnífica fabula que llamó la atención de la opinión pública durante los últimos días. De allí las distintas interpretaciones pretendieron dejar al ex hombre fuerte de Peppo como una carmelita descalza que no estaba enterado de nada de los que sucedía en el Fideicomiso de Administración de Pautas Publicitarias Oficiales (FAPPO).

Algo que realmente parece absurdo, ya que Horacio Rey desde el minuto cero de la gestión peppista se apoderó de la billetera provincial y manejó a gusto la relación con los medios de prensa, así como el suculento dinero disponible en la Fiduciario del Norte destinada para la pauta oficial.

Astuto y con clara intenciones de safar, el ahora detenido ex funcionario se desligó de las acusaciones y mandó al frente para pobre perejil Butticé, que era el encargado de certificar la prestación de servicios de estas empresas fantasmas que durante los primeros dos años de esta gestión levantaron con pala el dinero de los chaqueños. Argumentando un abuso de confianza, el joven ex funcionario que se encuentra aún preso, pecó de ingenuo y se dejó obnubilar por los placeres que le dio la chapa y el poder.

Aunque desde el círculo íntimo del peppismo, se dice que era el propio Rey el que mantenía ocupado y entretenido al joven ex secretario con bellas y esbeltas periodistas, así como con viajes y congresos por distintos puntos del país donde se hacía público el supuesto y ejemplar plan de manejo de medios que llevaba adelante el gobierno provincial.

El final de la novela ya es conocido por todos: el pobre Butticé terminó preso, al igual que un Horacio Rey que a pesar de llevar adelante todas las artimañas judiciales posibles, todavía no recupera su libertad. Es evidente que en tiempos electorales a nadie le conviene que Rey recupere su libertad, algo que provocaría un revés en la opinión pública.

¿Y qué pasa con las PASO?

No hubo consenso y desde el Justicialismo se desinfló la cuestión de suspender las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). Sin despacho y con una oposición que sirvió como chivo expiatorio, el pasado miércoles no pasó nada en la Cámara de diputados. Si bien desde el Ejecutivo provincial siguen presionando con esta estrategia, al parecer no alcanzaría para poder lograr esta aprobación.

Desde el coquismo continúan asegurando que esto responde directamente a los deseos e intereses de la Casa Rosada, que busca debilitar directamente a Jorge Capitanich. Además de que se constituiría en la única alternativa que tendría Domingo Peppo para soñar con la reelección tras una desgastante primera gestión en la que sufrió todo tipo de inconvenientes que lo dejaron al borde de la renuncia.

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