Editorial
Los que sobran

La raza perfecta

Marley junto a Mirko: la raza perfecta.

Por Mario Casalongue, Director de NOVA

Götz Aly, especialista en ciencias políticas, historiador y periodista, cuenta en su magistral libro “Los que sobraban”, las tropelías del nazismo en pos de lograr el sueño ario de la raza perfecta. Fue así que entre 1939 y 1945, unos 200 mil alemanes fueron víctima de la eutanasia.

Nos referimos a débiles mentales, epilépticos, discapacitados, esquizofrénicos, quienes, según el Tercer Reich, se transformaban en un riesgo para el mantenimiento de la pureza racial. Con ese simple argumento, sencillamente los mataron, y en algunos casos con una crueldad inusitada.

Además de millones de judíos, Adolf Hitler arremetió contra gitanos, testigos de Jehová, eslavos, negros, gays, y todo aquel que no tuviera la apariencia o estirpe germana rubia, alta y de ojos celestes. Todo eso, en nombre de la raza perfecta.

La farándula argentina, nada tiene que envidiar al frustrado pintor austríaco Hitler, ni a su representante actual, Jair Bolsonaro, ya que en muchos casos, como su homosexualidad les impide procrear, alquilaron vientres en Estados Unidos o adoptaron criaturas rubiecitas y de ojos celestes, porque no es fashion ser morocho en este país.

Es así como el drogadicto Alejandro Wiebe, conocido conductor apodado como “Marley”, a quien en algunos videos de NOVA hemos visto deambular por fiestas electrónicas absolutamente abstraído de la realidad, bajo efecto de sustancia tóxicas estimulantes, ahora posa sonriente ante la revista “Caras” con su hijo adoptivo Mirko., exportado de los United States y si, adivinaron, el nene es rubiecito de ojos celestes.

Otro conductor y pseudo actor cómico que no hace reír a nadie, el travesti Roberto Trinidad, cuyo pseudónimo artístico es Flor de la V, ya había sido el precursor de esta moda, cuando también se trajo de Yanquilandia (ella, tan progresista, tan pañuelito verde) a Isabella y Paul para ser la madre, o el padre -no se sabe- junto a su pareja, Pablo Goycochea. Si, adivinaron de nuevo: los dos son rubiecitos y de ojos celestes.

Está lleno de famosos “progresistas” que hablan de la pobreza en los medios pero desayunan en Las Cañitas o Puerto Madero. Y al negro ni se le acercan. Porque el negro es feo, antiestético, huele mal y en muchos casos, ni dientes tiene. Y no te me acerques, trapito inmundo a querer lavarme el coche nuevo, porque me lo podés rayar. ¡Caraduras!.

Si Hitler viviera, al judío Marley y al homosexual Flor de la V les perdonaría todo, en pos de la raza perfecta. Porque si hubieran adoptado a un indiecito del Chaco o Salta, o un negrito africano, hubieran sido unos impuros e irían derecho a la cámara de gas, por impuros.

Para terminar, besos al cielo a esa hermosa mujer llamada Natacha Jaitt, con quien chateábamos todos los días por twitter y whatsapp, y nos quedaron varios proyectos que ni siquiera pudimos comenzar a concretar. Mina con ovarios de sobra, que no se callaba nada, que decía todo lo que pensaba, en medio de una sociedad hipócrita que aplaude al falso y repudia a quien no se guarda nada.

Dios la bendiga. Si todos hubiéramos sido tan auténticamente viscerales como lo fue Natacha, este sin dudas sería un mundo mejor. Pero como predijo Götz Aly en su trabajo periodístico, gente como ella sobra, en un mundo de hipócritas, falsos moralistas y mentirosos. Hasta pronto.

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