La columnista invitada
Punto de vista

La violencia laboral, un mal que se esconde detrás de la banalización

Ana Nemer Pelliza, especialista en prevención y tratamiento de la Violencia Familiar y de género.

Por Ana Nemer Pelliza (*), especial para NOVA

Uno de los problemas sociales que se puso en evidencia en los últimos años fue la violencia laboral. Este mal latente se camufla tras las bromas, banalizaciones y comentarios cotidianos que uno o varios sujetos deben soportar a lo largo de la jornada.

Pero, ¿qué se entiende por violencia laboral?, según la OAVL, es: “toda acción, omisión o comportamiento, destinado a provocar, directa o indirectamente, daño físico, psicológico o moral a un trabajador o trabajadora, sea como amenaza o acción consumada. La misma incluye violencia de género, acoso psicológico, moral y sexual en el trabajo, y puede provenir de niveles jerárquicos superiores, del mismo rango o inferiores”.

La nota característica de este mal es el fin que se quiere lograr y la constancia a lo largo de un tiempo en que se produce. Es así que una broma aislada no configura el hecho, pero si esa “broma” es constante (aunque alternada) en el tiempo y se produce para lograr que alguien o un grupo renuncie, se someta, no ascienda, sea trasladado, lograr un fin sexual no consentido o alterar al sujeto para satisfacer la sicosis de el o los individuos, estaríamos en presencia de este mal.

Muchas veces se confunde violencia psicológica con otras figuras como tener a alguien en “negro” para pagar menos impuestos o que el empleado sufra de estrés laboral por tareas repetitivas y sin posibilidades de ascenso o también cuando es el mismo trabajador o trabajadora que se deprime por no agradarle su lugar de trabajo independientemente del ambiente en el que se encuentra. En estos casos vemos que el problema parte del mismo sujeto y de su autopercepción y no de terceros. En los casos de violencia laboral podemos citar el caso que sucedió en Córdoba en agosto del 2017 “Un hombre, aparentemente harto de las burlas a las que era sometido, asesinó a balazos a un compañero de trabajo y a su hijo, e hirió a un tercero, tras lo cual llamó a la policía y se entregó”.

La broma continua que daña a la autoestima y sin importar el daño que estuviere causando al individuo. De esta forma vemos lo importante de empezar a prestar atención a este mal, el cual no solo se produce dentro del ámbito laboral, sino que se extienden en las redes sociales por comentarios y fotos que se comparten en cadena siendo muy difícil luego poder borrarlas.

Otra forma de violencia laboral es el acoso sexual que puede o no llegar a abuso, la diferencia es que en este último la persona agresora cumple su cometido logrando un acceso carnal no consentido por la víctima y las formas se ampliaron la última modificación que se realizó al Código Penal a la ley 27.352 (decreto reglamentario 340/2017) que es una modificación al Art. 119 del Código Penal el cual establece “la pena será de seis a quince años de reclusión o prisión cuando mediando las circunstancias del primer párrafo hubiere acceso carnal por cualquier vía” de esta forma quedan contemplado todos los casos de acceso carnal.

Podemos citar como ejemplo muy resonante el caso de la microfonista que denuncia por acoso laboral al conductor Ari Paluch el cual fue filmado por cámaras que existían en el lugar. Este caso dio origen al Protocolo de Violencia Laboral en la provincia de Córdoba en el cual es competente el Ministerio del Trabajo de Córdoba, el cual es solo para las empresas privadas, estableciendo el marco en que debe realizarse, el procedimiento y la finalidad de que no continúen los hechos de hostigamiento laboral.

El procedimiento se centra en la escucha de las partes y en la mediación de la institución para lograr que el trabajador/a no pierda su puesto laboral, mejorar el ambiente de trabajo y lograr mayor productividad en las empresas. Cabe destacar que el objetivo es muy loable pero la difusión, todavía no se logra atento a que desde el 2017 hasta la fecha nos informaron que solo hubo 40 denuncias (3 del interior de Córdoba) denotando una falta de comunicación y difusión de esta herramienta tan útil para evitar las consecuencias lamentables desde la depresión, baja productividad, falta de crecimiento y expectativas de los trabajadores como así también el perjuicio que esta situación le trae a la empresa y, en definitiva, a toda la sociedad.

Para lograr un crecimiento real de la sociedad es fundamental que estas herramientas se difundan incluyendo la posibilidad de las mediaciones internas de las empresas y fomentar un muy buen ambiente laboral que en definitiva beneficiará a toda la sociedad

(*) Abogada, Mediadora, Magister en comercio internacional, Especialista en Prevención y tratamiento de la Violencia Familiar y de género.

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