Panorama Político Bonaerense
Panorama político bonaerense

En el oficialismo y en la oposición la pelea es por la lapicera

CFK disputa la lapicera con los intendentes, mientras que Vidal lo hace con el radicalismo. (Dibujo: NOVA)

Por Maxi Pérez (@perezmaxi), corresponsal de NOVA en Casa de Gobierno y Legislatura

Los números de la encuestas comienzan a marcar la cancha para los diferentes candidatos y referentes del oficialismo y la oposición en la provincia de Buenos Aires, sobre todo después de que el gobierno nacional le torciera el brazo a María Eugenia Vidal que buscaba el desdoblamiento de las elecciones para evitar el impacto negativo que genera la imagen de Mauricio Macri.

Tras la decisión de dejar las cosas como estaban, la mandataria y todo su equipo salieron a alinearse rápidamente con la Rosada, y a bancar la decisión como la más justa para los bonaerenses, por lo que empieza a quedar en claro que habrá una devolución de gestos de parte de Balcarce 50, y que muy probablemente Vidal tenga el control sobre las listas legislativas, mientras que el equipo nacional podría incidir en las candidaturas ejecutivas en los distritos.

Por eso los que se pusieron alertar fueron los radicales, que con Daniel Salvador al frente salieron fuertemente a marcar la cancha ante lo que creen que puede ser un doble riesgo, la siempre latente posibilidad de poner en práctica la estrategia de Jaime Duran Barba de llenar las listas con candidatos "puros" del PRO, a lo que se suma más recientemente la chance de que la gobernadora acuerde con el peronismo "dialoguista" algunos espacios que los boinas blancas creen que le corresponden por derecho natural.

El principal temor de los radicales es que Vidal replique en otros distritos la estrategia que aplicó en Azul, con Hernán Bertellys que tras ser elegido con la boleta del FPV como el candidato de Daniel Scioli, hoy forma parte de Cambiemos de forma plena. En la misma posición se encuentra el peronismo de San Miguel que sigue respondiendo a Joaquin de la Torre, lo que bloquea el desarrollo de radicales y otros socios de la alianza de gobierno en ese distrito.

Además la presión de los radicales críticos como Ricardo Alfonsín, Federico Storani y Juan Manuel Casella, están dejando a Salvador sin margen de maniobra a la hora de darle garantías a los intendentes y legisladores radicales de que no habrá sorpresas en el próximo cierre de listas, por lo que se vuelve imperioso por lo menos intentar marcar la cancha.

La ventaja en estos momentos para el vicegobernador es que en el PRO están mucho más preocupados en eliminar las PASO que en desarrollar una estrategia de cara a la conformación de las listas, atento que el objetivo es dejar al peronismo sin la herrmienta que le permitiría dirimir su interna de forma tal que termine compitiendo con un candidato único.

El peronismo también tironea la lapicera

La posibilidad cierta de una triunfo en las elecciones de este año se convirtió en un verdadero problema para el peronismo bonaerense, porque nadie quiere ser mariscal de la derrota, pero tampoco nadie quiere ceder su lugar en la lista, justamente porque existen chances de obtener un triunfo.

Los sectores que hoy se disputan la lapicera son básicamente 2, de un lado el kirchnerismo, que busca convertir a Cristina Kichner en candidata a la presidencia y desde allí instalar a candidatos propios, y del otro lo intendentes, que necesitan de la actual senadora para potenciar sus chances sobre todo en el conurbano, pero que no están dispuestos a ceder los lugares en las listas y mucho menos a dejar que el candidato a gobernador se decida fuera del territorio.

El tercer espacio que podría meterse en esa pelea es el massismo, que por el momento impulsa a Jorge D´onofrio, que además aspira a convertirse en el candidato de Alternativa Federal en territorio bonaerense.  La realidad es que así como varios integrantes del Frente Renovador ven en el kirchnerismo un límite infranqueable, otros consideran que la posibilidad de triunfo ante Cambiemos debería ser motivo suficiente para plantear una unidad más amplia que incluya realmente a todos los sectores.

“El candidato lo vamos a elegir entre los intendentes” dijo Verónica Magario esta semana, mientras que su principal rival, Martín Insaurralde sumaba apoyos de intendentes del conurbano y del interior bonaerense.  El que no parece tener demasiado espacio para crecer dentro de la estructura partidaria es el ex ministro de Economía Axel Kicillof, que sin bien es uno de los que más mide, no pasa el filtro de los jefes comunales peronistas por su identificación extrema con la gestión anterior.

CFK busca hacer kirchnerismo, es decir no dejar librado al azar ni siquiera un suplente para el consejo escolar de cualquier distrito, mientras que los intendentes peronistas quieren apoyar a la ex mandataria para competir con Macri, pero exigen a cambio tener por una vez el control sobre el armado de las listas, algo que perdieron a manos de la conducción nacional tras la llegada de Néstor Kirchner al poder.

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