Información General
¿Una estrategia?

Venezolanos en los empleos, argentinos en la calle. La política de Cambiemos y las próximas elecciones

Los venezolanos exiliados cuentan con condiciones preferenciales garantizadas por los gobiernos de Cambiemos, tanto a nivel nacional como CABA.

Según estimaciones confiables, se han radicado en la Argentina, entre 2016 y la actualidad, alrededor de 180 mil venezolanos. Según un estudio de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de Naciones Unidas, el flujo se ha incrementado exponencialmente en los últimos meses: “El saldo migratorio entre enero y abril en 2018 representa un incremento del 208 por ciento respecto del mismo período del año anterior.” Son parte de los más de 3 millones que se radicaron fuera de su país durante la presidencia de Nicolás Maduro.

Según afirma Tamara Taraciuk, investigadora senior para las Américas de Human Rights Watch (HRW): "En general los venezolanos que llegan a Argentina son profesionales que están dispuestos a trabajar de lo que se pueda para poder ganarse el pan de cada día y ayudar a sus familias, muchas veces son personas que dejan parte de su familia en Venezuela."

Los venezolanos exiliados cuentan con condiciones preferenciales garantizadas por los gobiernos de Cambiemos, tanto a nivel nacional como en la CABA y en la provincia de Buenos Aires. En Capital Federal y algunos distritos del conurbano, el acento venezolano es el único que se escucha en quioscos, pizzerías, redes de comida, entrega de delivery o estaciones de servicios. Han, literalmente, barrido a los argentinos del empleo en el sector comercial, a causa de su disposición a trabajar turnos de más de 12 horas, con salarios magros y con el compromiso de no sindicalizarse.

Según el informe de la OIM, “el 39 por ciento se concentra en el área de comercio, restaurantes y hoteles, y el 26 por ciento en establecimientos financieros, seguros, bienes inmuebles y servicios técnicos y profesionales”.

Pese a su altísimo número, no se trata de una inmigración desorganizada ni anárquica. Desde hace varios años algunas fundaciones y organismos internacionales están trabajando activamente para generar condiciones adecuadas para su recepción en otros países latinoamericanos, en concordancia con la estrategia de hostilidad hacia Venezuela diseñada por el gobierno de los EEUU. En tal sentido, Colombia, Perú y Ecuador son, junto a la Argentina (todos ellos alineados con la estrategia del presidente Donald Trump), los destinos preferenciales de estos inmigrantes.

Según la OIM, “el 56 por ciento de los consultados dijo que tenía un trabajo antes de iniciar su viaje a la Argentina, mientras que el 23 aseguró que trabajaba de manera independiente. Por su parte, el 11 por ciento estaba estudiando y sólo el 7 afirmó encontrarse desempleado”.

En cuanto a la composición de esta inmigración, la mitad son hombres, 6 de cada 10 tienen entre 26 y 44 años y el 50 por ciento tiene título de grado universitario.

La Superintendencia de Riesgos de Trabajo aporta que nueve de cada diez trabajadores registrados provenientes de Venezuela se desempeñan entre la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires

El Gobierno de Cambiemos ha asignado un trato preferencial a los migrantes venezolanos, ya que les permitió acceder al régimen de residencia en el país que regía exclusivamente para los países del Mercosur, flexibilizó los plazos de los trámites para su radicación, y, a través del Ministerio de Educación, dispuso un sistema simplificado para la convalidación de sus títulos. Y estos privilegios no cesan de incrementarse. En los próximos días, el diputado nacional de Cambiemos, Fernando Iglesias, presentará un Proyecto de Ley para favorecer la radicación de venezolanos con asignación de cargos en relación con sus títulos de grado, fuera de la "CABA, los municipios del AMBA, y las ciudades de La Plata, Córdoba, Rosario, Mendoza y Santa Fe, en las siguientes áreas: “medicina, odontología y demás actividades vinculadas al ámbito sanitario; ingeniería y arquitectura; ciencias exactas; y actividades docentes en aquellas disciplinas en las cuales se requieran conocimientos universales, y no relacionados a la cultura argentina”.

Según Iglesias: "Hay una deficiencia monstruosa en términos de infraestructura que tiene como consecuencia la acumulación de gente en Capital Federal y en el GBA, y hay muchísimos pequeños pueblos en el interior del país en los cuales desde hace años hay vacantes que los argentinos no cubren, a pesar de que los salarios son razonables, porque no quieren vivir fuera de las grandes ciudades".

Sobre el impacto potencial de esta migración masiva sobre una economía en recesión y con pérdida de miles de puestos de trabajos durante los tres años de gestión de Cambiemos, Iglesias recurrió, tal como es su costumbre, a estigmatizar a los argentinos pobres: "Los puestos que ocuparían los venezolanos son los que los argentinos han dejado vacantes durante años. Los migrantes tienen trabajos de baja calidad que podrían ocupar los trabajadores argentinos, siempre que se decidan a dejar los planes". El diputado parece creer que los argentinos condenados a vivir de planes sociales que se incrementaron notablemente durante el Gobierno de Cambiemos son profesionales. ¿Tendrá razón?

Quien en cambio llamó la atención sobre esos riesgos fue su compañero de bancada, el diputado nacional Eduardo Amadeo, quien afirmó: “Tenemos que tener mucho cuidado político, respetar las reglas para evitar que haya desde ruidos xenófobos hasta problemas legales".

Consultados para esta nota sobre las características de su radicación en la Argentina, varios ciudadanos venezolanos accedieron a condición de mantener en resguardo sus identidades. Todos coincidieron en la necesidad de radicarse fuera de su país debido a las gravísimas condiciones económicas y sociales imperantes, y afirmaron que operan distintas agencias y fundaciones en su suelo natal que les garantizan empleo, vivienda con provisión de servicios y electrodomésticos, y canales para el envío de dinero a parientes y amigos. Son empleos en el sector servicios, sobre todo comercio y finanzas. Los menos calificados son ubicados en el sector informal, sobre todo como conductores de UBER, aunque se les facilita el financiamiento para la compra de sus propios vehículos.

Varios de ellos manifestaron haber sido provistos, además, de documentos argentinos, ya que habrían asumido el compromiso de votar las listas de Cambiemos en las próximas elecciones, aunque se negaron a mostrar esa documentación. Ninguno de los entrevistados desmintió esta información. Sólo se limitaron a guardar silencio y poner fin a las entrevistas.

Lectores: 762

Envianos tu comentario