Opinión
Otro aviso de la naturaleza

Lo que el sismo nos dejó

María del Carmen Taborcía, abogada y escritora.

Por María del Carmen Taborcía (*), especial para NOVA

El viernes 30 de noviembre, mientras se celebraba la reunión del G20, se registró un movimiento sísmico de 3,8 grados en la escala de Richter, que a media mañana sacudió la Ciudad de Buenos Aires. Si bien duró aproximadamente 3 segundos pudo sentirse en la misma. El epicentro se situó a 33 kilómetros de esta ciudad, en el Conurbano bonaerense, y el hipocentro a 25 kilómetros de profundidad.

Según una investigadora del Conicet en San Juan: “Fue un sismo de origen natural que no llegó a ser terremoto porque no hubo daños. Fue un gran susto, un sismo en una zona donde no se espera”.

Esa sacudida brevísima quitó la atención a la Cumbre que protagonizaban los 19 países de todos los continentes, sumada la representación adicional por la Unión Europea que integran el Grupo de los 20 y que según dicen es el principal espacio de deliberación política y económica del mundo.

Su web oficial expresa que este grupo “convoca a dialogar y construir consenso para impulsar políticas públicas que resuelvan los desafíos que enfrenta la humanidad”.

¿Debemos pensar acaso que los acuerdos a los que se arribaron se debieron a la camaradería reinante? ¿ Los líderes y lideresas cedieron ante el tango, los helados artesanales, el bife de chorizo, el malbec y los panqueques con dulce de leche?

Argentina y China firmaron 37 acuerdos, que son entre Estado y privados, que sumarán 5.000 millones de dólares. Una buena parte de ellos estarán destinados a buscar un equilibrio de nuestra balanza comercial. Otros serán financiamiento para infraestructura en el programa de Participación Pública Privada (PPP).

Pero China tiene un gran plan estratégico: la Nueva Ruta de la Seda. Para sus críticos, es un proyecto para dominar el mundo; para sus defensores, facilita el desarrollo de regiones olvidadas. Un proyecto de ramificaciones geopolíticas y económicas, y al que China le asigna una vital importancia; tanta, que desde el año pasado la ha incluido en la Constitución del Partido Comunista.

El interés geográfico principalmente se encuentra en Asia, pero todos los países y continentes pueden incluirse, desde el Ártico a América Latina. Incluye carreteras, rutas ferroviarias, puertos, aeropuertos e infraestructuras de transporte; normas y estándares, aduanas, tribunales, comercio electrónico.

La política del “secretismo” iniciada por el gobierno de Cristina Fernández con la firma de los acuerdos por el yacimiento de Vaca Muerta; continúa con la actual gestión a nivel nacional, en las obligaciones y endeudamiento que se contrae con China.

El temblor que algunos compatriotas sintieron el pasado viernes, no está claro todavía si fue debido al sismo sin importancia, o al futuro peligroso que podría surgir como país cada vez más dependiente.

(*) Abogada y escritora

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