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La historieta de duelo

Murió Rubén Meriggi, el padre de "Crazy Jack"

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Por Ariel Avilez (*), especial para NOVA 

La mala fama del martes 13 es disputada a partir de hoy por el lunes 12. Por el lunes 12 de noviembre, para empezar, que a partir de este año es fecha nefasta para el pueblo amante de las historietas: a la muerte del mundialmente conocido Stan Lee, se suma una más cercana y familiar, y tal vez por eso más sentida, la del querido dibujante Rubén Meriggi.

Amigo de la casa, allá por febrero del año pasado le anticipó a NOVA la noticia de una nueva edición de su personaje más popular, "Crazy Jack", el titán de cabellos blancos que creara en los 80 para la revista D'artagnan con su gran amigo, el guionista Manuel Morini (a) Gustavo Amézaga, captando la atención de una nueva camada de lectores más jóvenes no del todo afectos a la clásica línea editorial de Columba. Resultaba especialmente atractiva la moralidad ambigua imperante en el mundo postapocalíptico que proponía la serie, los dibujos cada vez más poderosos, y una historia que no se estancaba jamás; lo mismo que el look del protagonista, que iba variando a medida que el artista afianzaba el estilo de su inconfundible trazo.

Nacido en 1959, fue desde pequeño fan de los cómics yanquis de superhéroes. Su gusto el dibujo y su talento natural, los descubrió estudiando por las suyas a sus dos máximos ídolos: Joe Kubert y Jack Kirby. Tan meteórica fue su carrera, que ya estaba en 1976 dibujando guiones del legendario Héctor Germán Oesterheld, que en ese entonces escribía "Argón el Justiciero"; lo de Meriggi consistía en dibujar con lápiz lo que luego Enrique Villagrán se encargaría de entintar. Posteriormente, pasó a colaborar con otro grande, Lito Fernández,  plantando los lápices de los guiones que Robin Wood había hecho para su "Dennis Martin"; funcionó tan bien su trabajo con Lito, que en Columba se le empezó a encargar historietas de corte policial, pidiéndole expresamente que siguiera el estilo de su ocasional maestro; de esta época data su "David Coates", con guiones del recientemente fallecido Alfredo Grassi.

No conforme con lo que venía haciendo en aquella época, consigue por fin a principios de los 80 orientar su carrera hacia los géneros en los que se sentía más cómodo, las historietas ambientadas durante el medioevo y la fantasía heroica. En esta línea, con el escritor Armando Fernández hizo "Rodwin de Britannia", y poco tiempo después la continuación de "Wolf" en una etapa gloriosa del personaje; a esto seguiría su producción -que se extendería hasta fines de los noventa- para Ediciones Récord y que se publicó con gran éxito tanto en Argentina como en Italia, desde aquellas inolvidables historietas unitarias escritas por Eduardo Mazzitelli, hasta memorables miniseries como "Almanzor" y "Duendes". Y hasta se dio el gusto de dibujar a "Conan" para el mercado estadounidense, personaje para el que sin dudas estaba predestinado. Más acá en el tiempo, su reencuentro con Robin Wood tuvo como resultado la serie dedicada a "Hiras", el hijo de Nippur, que narraba las aventuras del arquero pelirrojo en un mundo más cercano a los territorios fantásticos de Wolf que a los típicos paisajes sumerios; lastimosamente, este trabajo sólo fue publicado en Italia.

Como mencionamos casi al principio, "Crazy Jack" fue el personaje que lo consagró, pero allí no acabó su fructífera relación con la ciencia ficción: no son pocos los seguidores de Meriggi que lo colocaron en sus podios personales tras leer "Historias de Mañana", de Ricardo Ferrari, o "Ciborg", de Armando Fernández. En los últimos años se dedicó a diseñar personajes para cómics y videojuegos en el mercado yanqui.

Laburante incansable, cuando se produjo el cierre de Columba y Record, Meriggi no se cruzó de brazos y a lo largo de los años ensayó varias aventuras editoriales, siendo la más recordada Thalos, que durante algún tiempo publicó a los más importantes artistas del medio local. Paralelamente a esto, organizó eventos dedicados a la historieta en los que se preocupó especialmente en darle difusión y merecido reconocimiento a muchos de sus pares.

Aprovechando su experiencia, también estuvo detrás de la organización de ferias medievales a beneficio del Hogar Escuela Pradére (San Fernando, Provincia de Buenos Aires), institución dedicada a brindar oportunidades educativas y contención a niños de bajos recursos; esto último dice mucho más que cualquier otra cosa acerca del Meriggi que admiramos, que queremos y que vamos a extrañar. Gracias por tanto.

* Redactor especializado en historietas.

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