Panorama Político Bonaerense
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Asfaltando el camino al triunfo

Antes de las elecciones, Vidal confía en tapar con concreto todas las falencias de su gestión. (Dibujo: NOVA)

Por Maxi Pérez (@perezmaxi), corresponsal de NOVA en Casa de Gobierno y Legislatura

El kirchnerismo perdió dos elecciones seguidas en las que intentó instalar la idea de que "el candidato es el proyecto" para evitar dar la discusión sobre las candidaturas y para justificar el "sapo" que significó para muchos que el gobernador bonaerense Daniel Scioli fuera el candidato del FPV en las elecciones de octubre del 2015, por lo que ligar las elecciones al devenir de las políticas aplicadas no pareciera a priori una buena elección, sin embargo el oficialismo actual tiene la chance de mostrar acción y contraste y convertir ese eslogan en "el candidato es la gestión" y torcer el destino que le tocó a los K.

La gran apuesta de Jaime Duran Barba para la provincia de Buenos Aires es dejar afuera de la campaña a la discusión política, ubicar a la gobernadora María Eugenia Vidal en el centro de la escena pero solo para transmitir cuestiones triviales y llenar las listas de nuevas figuras de la política, sin diferenciar entre los que vienen de otros ámbitos y los que teniendo algún recorrido no han sido por el momento protagonistas.

El anclaje concreto de ese dispositivo mediático será la obra pública que en la provincia es una deuda pendiente de la gestión anterior, pero que ante la evidencia de los números de cara a las elecciones, ser hará a las apuradas y pagando costos que la economía de una provincia "quebrada" como le gusta repetir a los funcionarios del gobierno, no debería permitirse, a no ser que se pretenda cargar en la espalda de los trabajadores el peso del endeudamiento externo para el desarrollo de la gestión.

En apenas 4 meses Vidal ya tomó las 3/4 partes del endeudamiento autorizado por la legislatura para este año, por lo que se espera para antes de las elecciones una potente inyección de divisas en la economía local, que recuerda demasiado al "asfalto electoral" que tanto se criticó a algunas gestiones peronistas. 

Tan grande es el convencimiento de la administración de que la forma de resolver los problemas es a través del endeudamiento, que el viernes pasado el Secretario de Finanzas, Sebastián Katz, organizó un brindis con todo su equipo para celebrar la colocación de los últimos 16 mil millones de pesos de deuda, que devengarán intereses por un mínimo del 24,5 por ciento anual.

En paralelo, la mandataria inició las recorridas con los potenciales candidatos como Gladys González, Esteban Bullrich y Facundo Manes, mientras que limita cada vez más su contacto con la prensa bonaerense y se entretiene en charlas con periodistas "amigos" del ámbito porteño en las que los puntos más tensos tienen que ver con la forma en la que la mandataria elige que ropa ponerse día y a día y que tan cortos eran los vestidos que utilizó durante el verano, todo un hallazgo en una provincia que todavía no cerró paritarias con los maestros, ni con los médicos, ni con los judiciales.

El objetivo es claramente contrastar el avance de las obras con la oferta a la baja de los salarios e instalar la falaz idea de que de otra forma es imposible sostener las obras que son necesarias para resolver problemas serios de la provincia como las inundaciones y la conectividad entre diferentes regiones, pero no será ningún funcionario el que haga esa apreciación, sino que el objetivo es que esa sea la conclusión necesaria de la ciudadanía, o la reflexión de algún o algunos periodistas porteños, de esos que le hablan a los bonaerenses desde Palermo o Constitución.

Escondidas que agotan

El Frente para la Victoria transita sus últimos días de vida a nivel nacional porque es casi una certeza que el 14 de junio cuando finalice el plazo para la inscripción de alianzas, el peronismo no repetirá la herramienta electoral de los últimos 14 años y propondrá una nuestra estructura, que para el sector kirchnerista podría y debería llamarse “Frente Ciudadano”.

Del otro lado de la vereda, pero aún dentro del peronismo, Florencio Randazzo ratificó la intención de competir en el frente electoral que integre el PJ, por lo que algunos se animaron a plantear la chance de dejar afuera al Partido Justicialista y entregarle al ex ministro un sello vacio y quizá sin chances de competir en las PASO, lo que aunque parezca una jugada arriesgada se vuelve muy verosímil si repasamos la compleja ingeniería electoral que ha utilizado el kirchnerismo y que va desde las colectoras a las listas testimoniales.

Sin embargo estas disputas palaciegas han comenzado a tener un efecto contrario en todo el peronismo de la provincia y muchos dirigentes, preocupados ante el avance de las políticas de ajuste comienzan a censurar, de un lado y del otro, la conducta de sus principales referentes.

Si bien todavía lo hacen en estricto off the record, hay un núcleo creciente de randazzistas que reclama salir a la cancha cuanto antes para tener tiempo de desarrollar una campaña efectiva y porque sueñan en posicionar al “flaco” como principal opositor si primerean a Cristina Fernández de Kirchner en el lanzamiento.

Pero del otro lado también hay ansiedades que no parecen calmarse sino crecer con el correr de los días y algunos kirchneristas, que no forman parte del núcleo duro que acompaña a Cristina, miran cada vez con mayor recelo lo que podrían ser las condiciones de la ex mandataria para finalmente ser candidata, sobre todo si eso incluye ser la única con la lapicera para armar las listas.  En definitiva, el juego de las escondidas de los dos posibles candidatos está empezando a cansar a propios y ajenos.

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