Agencia NOVA
Fundada el 14 de febrero de 1996
13 N° 689 4° B (e/ 45 y 46) - La Plata - Buenos Aires - Argentina - Tel: (0221) 421-4958 - ID: 624*3115 - PIN: 2A4BCD30 / 79C40717 - WhatsApp: +54 9 221 542-9307 / ​+54 9 11 3536-6442
  miércoles 25 de septiembre de 2013 
 PRINCIPAL  |  INSTITUCIONAL  |  MENSAJES 
  Configurar como PÁGINA DE INICIO Newsletter  Suscríbase GRATIS a nuestro NEWSLETTER
  | Información General : |El Tiempo Buenos Aires. |RSScanales RSS |    
Un libro recomendado por el Indio Solari
"Masacre en el Pabellón Séptimo": la verdad sobre el mal llamado "motín de los colchones"
  
Hugo Cardozo, sobreviviente de la masacre del séptimo pabellón. (Fotos: Leandro Savoretti)

Por Diamela Rodríguez, de la redacción de NOVA.

 

“Ya logramos que se deje de llamar ‘motín’ para llamarlo ‘masacre’”, relató Hugo Cardozo sobreviviente del violento hecho ocurrido el 14 de marzo de 1978 en la cárcel de Devoto. En una entrevista con NOVA contó el infierno que vivió con 19 años y presentó el libro escrito por Claudia Cesaroni que relata la verdadera historia del séptimo pabellón. El Indio Solari escribió una canción sobre el caso y recomendó el libro en su último show.

El libro se llama “Masacre en el Pabellón Séptimo” y justamente trata de un hecho violento que ocurrió en la cárcel de Devoto, que dependía del Servicio Penitenciario Federal. Generalmente esos hechos violentos suelen recordarse como “motines”, como se llamaba en la dictadura “enfrentamientos” a lo que eran asesinatos de opositores políticos.

En marzo de este año presentaron un pedido ante el Juzgado Federal 3, a cargo de Daniel Rafecas, para reabrir e investigar la muerte de al menos 64 presos y considerar el caso como delito de lesa humanidad. La intención es demostrar que no se trató de una gesta suicida de un centenar de presos “comunes”, sino el trato despiadado del mismo Servicio Penitenciario Federal que participaba en las torturas y desapariciones de los presos políticos.

La versión oficial siempre sostuvo que se trató de un “motín” y que las muertes se produjeron por asfixia o por quemaduras, concentrando la responsabilidad sobre las propias víctimas. Es  por eso que proponen demostrar, en primer lugar, que aquella masacre consistió en una forma de tratamiento con las mismas características que la que se les daba a los presos políticos.

 

En primera persona

 

Hugo Cardozo tenía 19 años cuando, junto a sus compañeros de pabellón, miraba televisión minutos antes de llegar a la 22. “Apaguen ese televisor”, gritó un guardiacarcel. “Todavía teníamos tiempo dentro del horario reglamentario. No le dimos importancia. Uno de los presos más viejos (Jorge Omar Tolosa) intercambió palabras con él. En mi caso no discutí y me fui a dormir, cuando el guardiacarcel se fue nos dijo ‘mañana van a ver’”, relató Cardozo.

Cada quince días los presos eran requisados; los desnudaban, los tiraban al piso y les revisaban los genitales hasta largarlos. El lunes 3 de marzo de 1978 fue distinto: “Esta vez eran más cantidad de personal que de costumbre, nos hicieron lo mismo pero más áspero, nos golpearon, estaban con diferentes uniformes y con garrotes. Los golpes no paraban y nos defendimos como pudimos hasta que se fueron corriendo y quedamos solos en el pabellón”.

El guardia que los increpó la noche anterior empezó a disparar gases y otro con ametralladora. Trataban de esquivar las balas hasta encerrarse en el pabellón, taparon la entrada con las camas y los barrotes con los colchones. “Seguían disparando y tirábamos lo que teníamos a mano; papas, pilas, y de pronto veo que detrás de mí pasa un calentador que golpea en la pila de colchones. Los que disparaban volcaron un tanque de kerosene, la lengua de fuego llegó al piso y ahí empezó el infierno”, describió.

“El calor era infernal, nos faltaba el aire, me colgué de una ventana para respirar algo de aire puro y los veo disparar ahí también. La piel se nos ampollaba y veía a mis compañeros caer. Agarré una toalla mojada  me tapé la cabeza y me tiré al piso. Desperté a las dos horas y ya no había fuego. Mis compañeros estaban cocinados”, detalló Cardozo.

Los que sobrevivieron eran contados, luego de sufrir una nueva y brutal golpiza fueron encerrados en un calabozo. Según relata el sobreviviente era “un cordón de uniformados que te pegaban con todo lo que tenían, yo salí corriendo. Tenía que atravesar esos tres pisos, un pasillo de baldosas, te resbalabas en los jugos de las ampollas reventadas a golpes de otros que  pasaron antes, algunos quedaban allí en el camino”.

Finalmente fueron derivados a un Hospital donde fueron atendidos. Según Cardozo: “Ellos dicen que murieron 64 pero nosotros sabemos que murieron más de 100. Yo todavía no creo que después de 35 años pueda contar esta historia”.

La otra cara

 

Por orden de la dictadura, los guardias habían prohibido la entrada de los bomberos que llegaron en medio del incendio. En la causa, armada por el Servicio Penitenciario Federal, la autobomba no pudo ingresar al penal porque en uno de los accesos se le informó que "el problema estaba controlado".

Las filas de los atacantes no tuvieron muertos, sólo cinco heridos leves. Uno de ellos, con magulladuras en sus dos manos, se supone que por los golpes dados a los detenidos en el momento en que la guardia asaltó el pabellón. “Se lastimaron de tanto golpearnos. Eso no fue un motín, no éramos unos locos que nos prendimos fuego como se dijo”, finalizó Cardozo. 

Agencia NOVA Volver Compartir en Facebook
Envianos tu comentario
 
 
 
Otras notas de esta sección
En primavera no todo es color de rosa
Aumentaron un 20% las consultas por alergias y enfermedades respiratorias
Peloso y su esposo marcharon juntos en La Plata
Castells exigió: "Basta de transfugueadas, Moreno"
La Plata: Maestro abusador
Movilización de padres del jardín 914
Reunión de “cerebros” en La Plata
La comunidad podrá presenciar el primer Congreso Internacional Científico y Tecnológico
La Plata: A siete años de la desaparición
Reclamo al Gobierno: "Sin Julio López no hay dekada ganada"
 
 
Más leídas
En el Hospital Meléndez de Adrogué
Nena de 3 años que nunca escuchó sonidos recuperará la audición tras implante coclear
Le quedó el upite como un mandril
Gaucho putazo: se metió desodorante en el culo en Necochea y terminó internado en Mar del Plata
Pesar en el kirchnerismo
El caso Ciccone se pone escabroso: se suicidó un amigo de Boudou
Rápido y furioso
El borrachín Felipe Solá, sacado por sus yeguas y con custodios armados, arruinó un evento automotor
En San Pedro
Mujer policía denuncia acoso sexual por parte de sus superiores
Más Comentadas
Rápido y furioso
El borrachín Felipe Solá, sacado por sus yeguas y con custodios armados, arruinó un evento automotor
Irregularidades en el manejo de donaciones
Provincia intervino la Fundación "Felices los Niños"
Condolencias
Scioli sobre el fallecimiento de Julio Grondona: "Nos queda su enorme voluntad de trabajo"
Escándalo por desviación de donaciones
Separaron al titular de la Unidad Penitenciaria donde está detenido Grassi
La medida afectaría a un millón de usuarios
Por las nubes: Provincia impondría un aumento en el agua superior al 45%
 
Buscador de Notas
 
La Matanza
UPCN
Agencia NOVA v8.994