Premio al alcahuete del mes

El "Chino" Navarro, un botonazo que pasó de censurar la película de Caetano a planear su lanzamiento

El “Chino” pegó una vuelta. Luego de los comentarios positivos de Cristina, los mismos productores que vetaron a Caetano se reunirán con él para evaluar un relanzamiento de su documental.

En tiempos franciscanos, los sujetos más papistas que el Papa abundan. En el peronismo son regla, y van en aumento cuanto más cerca se encuentran de la órbita del poder central. El año pasado, el diputado Fernando “Chino” Navarro sacó diploma de alcahuetería cuando censuró el documental sobre Néstor Kirchner de Adrián Caetano y le encomendó una nueva versión a Paula De Luque, que terminó haciendo un cuento para niños que se difuminó de las salas de cine en tres semanas…

Por ese entonces, el “Chino” explicaba que el resultado de la primera versión no había convencido a la producción. Caetano renunció al proyecto, en aras de proteger su integridad artística. Pero este fin de semana todo cambió.

Cristina Kirchner manifestó por Twitter su simpatía hacia aquella primera entrega del film, que se filtró en la web y llegó hasta el hogar presidencial. “Era él”, señaló la primera mandataria, y anunció que se comunicó con los productores para pedirles que la difundieran.

Los “productores” fueron el “Chino” Navarro y Jorge “Topo” Devoto, que en los hechos actuaron como dos talibanes al servicio de la obsecuencia K. El documental de De Luque no examina ni una sola de las múltiples contradicciones que tiene cualquier gobernante; el final, rayano con el delirio místico, espantó incluso a la propia militancia que asistió a las salas. Ese “relato” edulcorado debe figurar entre las principales razones del fracaso comercial de la película, que pasó por las salas del país sin pena ni gloria.

“Me conmovió. Era él. Simple, sencilla y totalmente él. Desde el principio hasta el fin. Volví a sentir que me miraba”, contó Cristina este fin de semana, y  rápidamente los productores pasaron del fundamentalismo a la alcahuetería lisa y llana.

“Caetano, literalmente, se metió dentro de él. Es la mirada del hombre sobre otro hombre y su rol en la historia de un país. Debo confesar que después de volverlo a ver en toda su plenitud política, humana y fundamentalmente en su rol histórico, me sentí pequeña, muy pequeña. Lo llamé al Topo. Le pedí que quería que la difundieran. Que se debía ver”, dijo CFK.

¿Qué les pasó por la cabeza a estas brillantes mentes el año pasado? ¿No les gustó la película que conmovió a la propia esposa de “él”? De puro botonazo, el “Chino” ya tomó cartas en el asunto. Caetano reveló en su cuenta de Twitter que en breve va a reunirse con los productores para analizar de qué forma relanzan el producto, que todavía no está terminado.

La película de Paula De Luque contó con un presupuesto de entre 5 y 6 millones de pesos. Sin embargo, a menos de un mes de su estreno, sólo se exhibía en una sala comercial de Capital Federal y en seis salas del INCAA del interior del país. Un éxito de los “botonazos”, que ahora intentan escribir con el codo lo que borraron con la mano.

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