Una producción de NOVA

Martín Vestiga y el nuevo estanciero del Gobierno K

El incisivo periodista se encuentra con Pepito el Baquiano (Dibujo de Fernando Rocchia, de NOVA)

Sagaz como siempre. Intrépido e inquisidor. Adjetivos que sólo califican a Martín Vestiga, un asiduo colaborador de NOVA que vive trabajando y que, en sus ratos libres, investiga como pocos. Todo un adicto a su profesión

 

 

Mientras soplaba el  viento norte en plena llanura pampeana, caminaba tranquilo por las calles de tierras mientras noté que a lo lejos, una nube de humo se formaba. Preocupado por el calor reinante y a metros de la polvareda, ví venir galopando a toda marcha a mi entrañable informante Pepito el Baquiano, conocedor de los avatares de la política nacional y claro, de los caminos de la patria.

 

“Martín Martín Martín”, me gritó desesperado, “a que no sabés de que me enteré en la pulpería de Don Tito”, continuó…

 

“Hola che saludame primero”, le digo…

 

“Buenos días martincito…, te cuento… resulta que hay un funcionario nacional que respondía al felipismo al que no solo le encanta comprar relojes de marcas internacionales, vestirse en tiendas chic como Etiqueta Negra y demás placeres de la vida palaciega….”

 

“A ver, a ver…., no será un ministro alto y morocho, el de gustos refinados al que apodan El Flaco y es oriundo de Chivilcoy…”

 

“Sí, ese mismo, Florencio Randazzo…, resulta que el hombre ahora metió buena guita en tierras, pero hablamos de muchas hectáreas, precisamente de una Estancia en la localidad bonaerense de Vedia, de unas 1470 hectáreas. Y para que sea óptimo el negocio, de paso adquirió la sociedad anónima dueña del bien que se denomina ADM Pigue SA.

 

“Menos mal que estaban en contra de la oligarquía sojera....Y por suerte trabajan para el bien de todos los argentinos. ahora vamos a poder disfrutar todos de su presencia en los piquetes de ruta por las retenciones, las carnes y los granos en general”, le digo indignado a Pepito, mientras pensaba en silencio el dinero que gastan algunos y me metía en la mano en el bolsillo recogiendo apenas doce pesos con quince centavos…

 

“Y lo peor Martín, es que se pagó la mitad de la suma en negro…, así cualquiera hace negocios che….”, me despidió mi amigo e informante más indignado que yo, mientras escupió para un costado y le dio un espuelazo al caballo para luego perderse a todo galope en el horizonte en busca de un futuro mejor.

 

 ...en un avión, se llevó el dineral, a donde nadie sabe. Olvidaló y volverá por más, y con su nombre pintará paredes. La muerte es, ocultrar la verdad. El vacío es dejarse mentir. En un avión, se llevó el dineral y volverá por más cuando lo olvides...

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