El panorama en Obras Públicas

El ministro Alejandro Arlía suma enemigos y van…

Lo cuestionan entre otras cosas, “por falta de capacidad” para manejar una dependencia en donde se mezclan intereses públicos y privados.

Ya no se trata de la crisis de los servicios públicos desatada en diciembre y que parece no tener fin con la energía eléctrica a la cabeza de los reclamos, ahora los problemas para el ministro Alejandro Arlía también ocupan el área de Obras Públicas, otra parte sensible del ministerio en donde cumplirá tres meses de gestión.

 

A principios de la semana pasada integrantes de la Cámara de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires se reunieron de manera informal para escuchar las quejas que varios de sus integrantes tenían y que apuntaban directamente hacia la nueva gestión del Arlía y parte de sus funcionarios.

 

Entre las críticas más suaves se escuchó decir que “el nuevo ministro no está capacitado para un área que interrelaciona lo público con lo privado” o que “viene del ministerio de Economía donde se había comportado como un arbitrario asignado de recursos presupuestarios” y “esto no es Economía, acá se labura mirando a los contratistas”.

 

La reunión y los dichos se habrían filtrado a través de un conocido politólogo que mantendría cierto lazo con uno de los miembros de la cámara. Hacia dentro del ministerio de Infraestructura varios de sus hombres juran haber escuchado la palabra renuncia en varias de sus más altas autoridades, pero ninguna voz oficial confirmó nada.

 

Pero a los dichos de la poderosa cámara se habría sumando más de una docena de intendentes enojados por la disminución de la coparticipación municipal a partir de la modificación del coeficiente de distribución.

 

La decisión si bien fue adoptada por la Ministra de Economía, se la adjudica directamente a Arlía, ministro de esa cartera hasta diciembre. Como prueba de ello se menciona que entre los nuevos distritos beneficiados aparece al pago chico de Arlía, Brandsen, resultando claramente perjudicados distritos como La Plata, Berisso, Ensenada, Florencio Varela, Almirante Brown, etc.

 

Muchos de los intendentes que ahora recibirán menos dinero de la provincia le hicieron llegar las críticas al gobernador Scioli y al jefe de gabinete Alberto Pérez. De todas maneras los inconvenientes con los Intendentes no terminarían en esa cuestión. Otro grupo de intendentes estaría molesto por las visitas del ministro y/o de sus funcionarios de confianza en donde –según señalan- vienen, no ofrecen nada demasiado importante, firman convenios, buscan prensa y se van.

 

El combo explosivo para Arlía se completa con la situación de EDELAP donde el gobernador Scioli le pidió específicamente que se haga cargo del problema. La empresa proveedora de energía en la Plata y alrededores fue transferida recientemente de Nación a Provincia a través del decreto 1853/11 y luego resultó adquirida por un grupo cuya integración nunca quedó del todo clara lo mismo que el procedimiento y valor de la adquisición.

 

Lo cierto es que como cabeza visible y principal accionista aparece Alejandro Macfarlane, presidente de EDENOR, quien habría renunciado a dicha firma para dedicarse de lleno a la resolver la grave situación de EDELAP.

 

Lo cierto es que EDELAP requeriría de una inversión cercana a los 200 millones de dólares para que su funcionamiento sea apto y las nuevas autoridades con el típico estilo de comprar y después aumentar para finalmente invertir algo, estarían tratando de buscar por parte de la provincia un aumento de tarifas y eventuales subsidios en una época en la que el Gobierno Nacional ha resuelto terminar con ese mecanismo que tanto distorsiona la economía real.

Envianos tu comentario