En diálogo con NOVA, el diputado nacional Gustavo “Tato” Serebrinsky (UCR-Buenos Aires) analizó la situación del radicalismo y la de sus dos referentes a nivel nacional con miras a los comicios de 2011. Además opinó sobre el incremento de las denuncias de hechos de inseguridad en su ciudad de origen, Mar del Plata, y la necesidad de una convocatoria multisectorial para buscar soluciones.
-¿Se resolverá el candidato del radicalismo por interna o por consenso?
-Si, la cuestión es muy pareja es difícil consensuar. Todavía falta un año, tenemos que discutir mucho más los programas, pero la verdad es que uno está contento y con mucha expectativa de que el radicalismo sea alternativa en el 2011, porque tiene dos candidatos de primer nivel con características que son comunes y con diferencias que son nutrientes de manera que al final será la síntesis de estos dos espacios.
Algo que no pasa en otros sectores: el Peronismo Federal no puede definir sus candidatos, Kirchner si sabe que tiene que ir a una segunda vuelta y que no gana en la primera, va a tener que buscar un candidato alternativo…el único que tiene dos buenos candidatos es la UCR.
Es necesaria una alternancia en el Ejecutivo, fíjense lo que pasa en la provincia de Buenos Aires, desde 1987 que no somos gobierno y, sin embargo, el electorado bonaerense sigue votando al justicialismo y estamos mucho peor que cuando dejamos la gobernación, no existían la inseguridad que hay ahora, el nivel de problemáticas sociales que hay ahora, ni hay un sistema de salud y educación consolidado.
-¿Ricardo Alfonsín llega más al sentimiento de los radicales que Cobos?
-Julio tiene un posicionamiento entre los sectores independientes que es altísimo y todas las encuestas lo marcan como el competir directo del kirchnerismo. Y Ricardo Alfonsín por una cuestión de apellido y de haber sabido marcar un lineamiento ideológico tiene un espacio dentro de la UCR muy importante y garantiza el voto radical, que sabemos que no alcanza para ganar una elección a nivel nacional.
-Pasando a su distrito, Mar del Plata, y las denuncias a raíz de la inseguridad, esta problemática ¿se puede abordar desde la Intendencia o sólo se resuelve desde la Provincia?
-El tema es nacional. En Buenos Aires se agrava muchísimo y en Mar del Plata el problema es que el poder político debe asumir la conducción de la seguridad y un intendente de una ciudad como Mar del Plata no puede decir que no tiene nada que ver con la inseguridad. Se tiene que hacer cargo. A Pulti le bajaron 13 millones de pesos y no sabemos en qué se gastó. La conducción política de la Ciudad debería llamar a todos los actores: vecinos, jueces, fiscales, policía, prefectura, etcétera, y dar una respuesta a los marplatenses que vivimos en un estado de angustia por la inseguridad que nos toca vivir.
-Teniendo en cuenta el tema del envío de fondos, ¿se puede gobernar una ciudad con un gobierno provincial de otro signo político?
-Sí, hemos madurado muchísimo. Aprile hizo una buena gestión con Duhalde como gobernador. Lo mismo ocurrió con Daniel Katz cuando era gobernador Felipe Solá. Son experiencias saludables. |