Por M. Laura Procik, especial para NOVA.
Doctor que curas personas
según tu especialidad,
hoy yo quiero agradecerte
tu entrega vocacional.
Trabajo duro y difícil
es curar enfermedades
pero además de los saberes,
humanidad vos brindás.
Un médico es cual mago:
cura cuerpo y corazón
con saberes adquiridos
y con total vocación.
Has hecho un juramento
que cumplirás con fervor:
¡Pelear por la vida ajena
desafiando hasta a Dios!
Te pido que nunca olvides
que la persona que va
a ponerse en tus manos,
su vida te entregará
con plena y total confianza
para poderse curar…
Y le pido a Dios Padre,
a Jesús el Salvador
y al Santísimo Espíritu
que bendigan tu vocación;
para que no desfallezcas
ante alguna adversidad;
y para que siempre vos pongas
tu cuota de humanidad.
¡¡Benditos sean doctores:
les hablo de corazón!!
Y que Dios los ilumine
en su sagrada labor… |