Por Romina Soledad Giuffré, corresponsal de NOVA en Bahía Blanca.
Mientras los expertos aseguran que el clima está tomando un eje peligroso, Bahía Blanca estuvo a punto de ser el centro de una tragedia cuando se vio afectada por un tornado que no tocó tierra. Pehuajó y Villa María también sufrieron intensos vientos.
En una extensa entrevista en Radio 10, el climatólogo, Osvaldo Canziani, advirtió que "las lluvias serán cada vez más intensas y esporádicas", teniendo de manifiesto los diversos temporales de lluvia y vientos huracanados que ocurrieron durante esta semana. "Esto sólo demuestra los efectos del calentamiento global" aseguró el climatólogo.
Argentina ¿se está tropicalizando?
"Desde el año 75 en adelante el país atraviesa un intenso cambio climatológico, con lluvias cada vez más fuertes y esporádicas", explicó Canziani.
El clima "muestra sus garras", tal como lo definió el especialista, recordando la seguidilla de intensas lluvias, inundaciones, vientos y caída de granizo que tuvo lugar durante las últimas semanas en varias regiones del país.
El experto aseguró que estamos conociendo un nuevo sistema meteorológico, y que "todo está cambiando, y en la medida en que sigamos emitiendo gases contaminantes, nunca va a estabilizarse".
Si bien el científico argentino no hizo mención sobre el tema, el cambio comienza a notarse a pocas semanas de estrenarse la polémica película “2012”, cuyo argumento rige en torno a la inminente destrucción de la tierra.
Un grupo de gente comienza una interminable lucha para encontrar un lugar a salvo, mientras a su paso el planeta comienza a desaparecer. En ella los lagos se secan, los desiertos se inundan y los bosques quedan cubiertos de lava.
¿Simple casualidad o un llamado a tomar conciencia?
"Es como jugar a la ruleta rusa" dijo el profesional, refiriéndose a la urgencia de actuar ante el grave cambio climático. "Cambiando conductas de vida de los seres humanos es probable detener el grave problema" continuó.
Entre los temas a tratar, ennumeró la cosecha de agua en Los Andes, las enfermedades emergentes en los niños, el impacto del calor en el ganado y la reubicación de cultivos.
Primeras consecuencias
Esta semana una intensa ola de calor afectó a Santiago del Estero, donde la térmica llegó a los 51 grados, y a Córdoba, Entre Ríos, Tucumán, La Rioja y San Juan, donde la temperatura llegó a los 40 grados centígrados.
Las altas temperaturas provocaron intensos vientos en Villa María, Córdoba y vientos huracanados en Bahía Blanca y Pehuajó, zonas que quedaron seriamente afectadas.
En Bahía Blanca se produjeron voladuras de techos, dos autos virtualmente destruidos por la caída de postes sobre ellos, daño en varios árboles de los principales parques y el corte del suministro eléctrico por más de 12 horas.
La tormenta se esperaba para el jueves, pero tocó tierra el día martes, por lo que Defensa Civil no estaba preparada para la prevención y posible evacuación. Las ciudades de Punta Alta y Carmen de Patagones también se vieron afectadas, aunque en menor medida.
El teléfono de emergencias bahiense registró más de 200 llamados por cables y postes caídos, carteles y mampostería en riesgo de desmoronamiento y personas atrapadas en un ascensor.
Según explicaron expertos locales, se trató de un tornado que no tocó tierra y cruzó la ciudad a 250 metros de altura.
En tanto, la ruta 3 fue declarada en alerta amarilla y desde el gobierno nacional enviaron mil 500 kilos de alimentos, 500 pares de zapatillas, mil pañales, 100 pares de botas de lluvia, 100 chapas, 50 tirantes y 50 clavaderas para palear las consecuencias materiales causadas por el fenómeno.
En una ciudad que no había recibido advertencia alguna y que históricamente es zona de tornados, si la tormenta hubiera tocado tierra en este momento se estarían lamentando víctimas fatales.
Otra vez, la realidad comienza a superar la ficción. |