El intendente Pablo Bruera se acerca a la mitad de su mandato como y diversas señales indican que estaría haciendo una profunda evaluación de la gestión hasta ahora, con perspectivas de cambios para el resto del período municipal, aunque nadie en el Palacio de calle 12 se anima a confirmar nada.
Los motivos son diversos. En primer lugar los dos años que le quedan serán fundamentales para consolidar sus aspiraciones, como mínimo de repetir como candidato a intendente y como máximo para ascender en algún cargo de expectativa provincial como sería una eventual candidatura a vicegobernador, aunque ya hay acérrimos brueristas que hablan de la de gobernador.
Para esas aspiraciones deberá combinar casi con exactitud y sin equivocaciones: primero una buena gestión; segundo, que esa gestión se traslade correctamente a lo político y por último, que el camino político elegido sea el correcto, de manera tal que le permita jugar las eventuales candidaturas lo mejor posible, reforma política mediante.
En el terreno de la gestión municipal las quejas se repiten. Ausencia de compromiso personal y político de muchos funcionarios en todos los niveles. Falta de presencia política de funcionarios que representen al peronismo en la gestión, que aportara la mayoría de los votos para Bruera tanto en el 2007 como en el 2009.
También llama la atención la ausencia de reemplazos de los funcionarios renunciados. Un hombre importante aliado bruerismo señaló que “cuando estás por jugar un partido importante tenés que tener el equipo completo. No podés salir a la cancha con menos jugadores, ni con suplentes y lesionados.”
Se refería a que desde hace meses, el municipio no cuenta con dos secretarías claves como la de Gobierno desde la salida de Daniel Navas y la de Economía desde la eyección de la polifuncionaria Mirta Monti.
Y hablando de Monti, el vecinalismo bruerista más rancio parece estar en retroceso. A la salida de Monti se suma la de Roberto Benítez Mendoza, que en medios de graves irregularidades dejó la Dirección del Mercado Regional. A Mario Rodriguez se lo ve cada vez con menos manejo de temas claves y según una confidente habitual de NOVA, muy deprimido.
A propósito de Benitez Mendoza, conocido antiperonista, trascendió después de su apurada salida, que hombres del Movimiento Evita habrían establecido la vinculación de éste con el gobierno municipal del proceso en épocas del intendente de facto Abel Román y esperaban la oportunidad para dar a conocer las respectivas pruebas.
Mario Rodriguez no emboca una. Después del desastre de la campaña electoral con el “decile si a la Plata”, se animó (hasta una semana antes de ser votada) a decir a viva voz y escuche quien escuche, que la Ley de Medios no sería sancionada y que se convertiría en el camino al cementerio del kirchnerismo. Ahora vuelve a repetir el error y opina públicamente que la reforma política no saldrá. ¡¡Que visión política muchacho!!
Al vecinalismo bruerista radical no le va tan mal como al anterior. Se mantiene firme en tres Secretarías claves que abarcan mas de la mitad de las funciones del municipio: Jorge Campanaro en Gestión pública, Alejandra Sturzenegger en Modernización y Desarrollo y Guillermo Chavez en la Justicia de Faltas.
Voces municipales señalaban la posible salida del socio minoritario de esta verdadera empresa municipal de la Secretaría de Faltas, aunque no está claro que pasará con este funcionario. Los jueces de faltas se quejan cada vez más de sus “intervenciones” y alguno contaría ya con suficientes pruebas como para formalizar una denuncia penal.
De la Jefatura de Gabinete poco se puede decir, ya que su ocupante Santiago Martorelli mas allá de tratar de hacer equilibrio para sostener su posición y garantizar el ingreso de las cooperativas, no se sabe bien a que se dedica o mejor dicho de que trabaja.
Restan los hombres directamente vinculados a los “hermanos Macana” como el secretario de Desarrollo Social Juan Pablo Crusat mas conocido como Papá Noel, ya que solo alguno chicos creen que existe. Lo mismo debe decirse de los demás funcionarios del área. Casos como el de Del Río son indicativos de la necesidad de la oxigenación vinculada a una mejor gestión. No existe comedor de ONG o parroquia o institución que no tenga algo que decir sobre esta área.
Con relación a Mariano Bruera la situación no pinta bien. Una cosa es que sus acciones aparezcan solamente en la prensa local y otra que los medios nacionales te fijen la mira.
En el Concejo Deliberante las aguas no están calmas. Allí se combinan los reclamos casi extorsivos de los concejales salientes para votar lo que sea con las expectativas de los concejales entrantes. Para colmo de males la tropa de Hay Equipo Pacharotti se está desangrando en la cancha. A la salida de Fernando Paladino hace unos meses por conflictos internos, de la Secretaría Administrativa y su reemplazo por Walter Pardo, a quien la mayoría de los concejales han bautizado como “el bobo”, se suma ahora el seguro retiro de Pablo Di Bella de la Secretaría Legislativa.
La conformación de los bloques no aparece todavía resuelta ya que pareciera que ninguna fuerza política contará con un bloque tal como se votara en su lista respectiva. Las fugas y reposicionamientos están a la orden del día con expectativas variadas.
Pablo Bruera en tanto, intentará seguir su camino. Sabe que con la movilización para el acto del 17 de noviembre en Plaza Moreno ganó una batalla importante sobre sus eventuales competidores internos. Pero para ganar la guerra todavía falta. De cómo quede conformado el andamiaje legal de la reforma política y de la habilidad para moverse en este nuevo escenario dependerá el futuro de muchos. |