JUNIN-BUENOS AIRES, Febrero 07 (Agencia NOVA) Febrero arrancó más agitado que nunca en materia de inseguridad para el territorio bonaerense. En un puñado de días, la violencia copó los titulares de los medios de comunicación: patrullas de vecinos en Tres Arroyos, la renuncia de funcionarios, accidentes en la rutas cada día y, en las últimas horas, una masiva protesta de vecinos y comerciantes en la ciudad de Junín.
Que la política de gestión que ejerció el ex ministro de Seguridad León Arslanián no fue tan efectiva como se alardeó, no hay dudas; pero que el actual funcionario en ese cargo con el advenimiento de Daniel Scioli, Carlos Stornelli, necesita pegar un giro de 180 grados, tampoco.
La Sociedad de Comercio e Industria de Junín prendió la última mecha, convocando este miércoles la “baja de persiana” y cierre de los negocios (ver afiche), por el lapso de una hora, bajo la premisa “Basta de Inseguridad”. La reacción fue contundente: acataron el llamado casi el 100% de los propietarios-vecinos.
Entrevistado por Agencia NOVA, el presidente de la Sociedad de Comercio de Junín, Juan Casella, lamentó haber tenido que impulsar la protesta, pero se mostró conforme con los inmediatos reflejos de las autoridades bonaerenses. Es que en menos de 24 horas, Stornelli prometió el envió de más efectivos a la ciudad.
“Lamentablemente nos vimos forzados a hacer este llamado de atención, porque vemos que Junín ya no es lo que era antes, cambió mucho y la inseguridad se tornó muy preocupante”, explicó Casella, quien no dudo en aclarar que la situación que los aqueja “es incomparable, muy inferior, a las ciudades del conurbano bonaerense”.
Consultado acerca de si la protesta fue contra el Ejecutivo comunal o, directamente, el gobierno provincial de Daniel Scioli, Casella aclaró que tienen “muy buena relación” con el intendente municipal, el radical k Mario Meoni, y “este es un problema de la Provincia”.
-¿Acaso los municipios no tienen ingerencia en materia de inseguridad, no son los interlocutores de las necesidades de los vecinos con la Provincia?
- Sí, claro. Quiero decir que el intendente nos escuchó y reclamó atención al gobierno.
Y efectivamente fue así. Fuentes comunales consultadas por Agencia NOVA confirmaron que Meoni ya había gestionado una audiencia con el gobierno de Scioli, que se aceleró y concretó con la protesta impulsada por la Sociedad de Comercio de Junín. “Hace meses que el intendente elevó el pedido de audiencia, en parte, por los reclamos de diversos sectores de la comunidad”, confirmaron, al tiempo que se reconoció que por la magnitud que tuvo “el cierre de persianas”, la respuesta se precipitó.
En una conferencia de prensa convocada sobre la hora, Stornelli anunció, junto a Meoni y Casella, el envió de “refuerzos policiales” al interior de la provincia; en el caso concreto de Junín, serán 20 los efectivos que harán pie en la ciudad. Incluso, el ministro confirmó que la próxima semana (el lunes 11) viajará a esa ciudad “para interiorizarse y evaluar la situación de la seguridad pública”.
¿Trasfondo político?
Sin pecar de ingenuidad, sabido es que este tipo de episodios muy probablemente resguarden una trama “non sancta” en materia política. Y, justamente, sobre eso se murmura por estas horas en Junín.
Fuentes partidaria y periodísticas consultadas por esta agencia confiaron de una puja política en el seno de lo sucedido.
Si bien Casella confirmó que la relación con el intendente Meoni “es buena”, la convocatoria de protesta de la Sociedad Comercio e Industria de Junín contó, entre otros, con el apoyo de la Confederación General de los Trabajadores (CGT), que además impulsó movilizaciones por dos de las avenidas más importantes de la ciudad.
Ahora bien, Meoni es un radical devenido kirchnerista, al tiempo que la central de trabajadores local es un clásico espacio bajo riendas del peronismo (en el plano local, de muy pocas simpatías con el kirchnerismo).
Por esto, hay quienes aseguran que en torno a la medida hay “una medición de fuerza”. Y aquí vale destacar que la protesta impulsada por los comerciantes, y avalada por la CGT, advertía la posibilidad de pedir la derogación de la tasa complementaria de seguridad que cobra la comuna, ya que no existe una "contraprestación adecuada".
Un análisis muy simple revela la situación: la protesta expone a Meoni perder el cobro de una tasa, algo que ningún intendente desea, pero útil desde el punto de vista de la oposición para complicar aún más el cuadro de situación.
En Junín muchos creen que el problema, el de fondo, aún no está resuelto, muy a pesar de los rápidos reflejos que tuvo el ministro de Seguridad. (Agencia NOVA) |